11 HUD

  • 11:1

    Alif, lam, ra. (Este Corán es una) Escritura cuyos versículos han sido establecidos y luego han sido explicados detalladamente por un Sabio bien informado:

  • 11:2

    ¡Que no adoréis nada ni nadie excepto a Dios! En verdad, yo soy para vosotros un amonestador y un portador de buenas nuevas de Su parte.

  • 11:3

    ¡Y que pidáis perdón a vuestro Señor y luego os volváis a Él arrepentidos! Él os permitirá disfrutar de buenas cosas durante un plazo ya establecido y otorgará Su favor a todo el que merezca ser favorecido. Pero si dan la espalda, (diles:) «¡Temo que caiga sobre vosotros el castigo de un día grande!

  • 11:4

    Regresaréis hacia Dios y Él tiene poder sobre todas las cosas.»

  • 11:5

    ¡Ved cómo se repliegan en sus pechos queriendo ocultarse de él! ¡Ved cómo cubren sus cabezas con sus ropas! Él conoce lo que ocultan en secreto y lo que manifiestan. En verdad, Él es Quien mejor conoce lo que hay en el fondo de los pechos.

  • 11:6

    No existe animal en la Tierra cuya provisión no corra a cargo de Dios y Él conoce su guarida y el lugar al que se desplaza. Todo ello está en una Escritura clara.

  • 11:7

    Y Él es Quien creó los cielos y la Tierra en seis días y puso Su trono sobre el agua, para poneros a prueba y ver quién de vosotros obra mejor. Juro que si dices: «En verdad, seréis resucitados después de la muerte», los que no creen seguro que dirán: «Eso no es más que magia evidente.»

  • 11:8

    Y juro que si retrasamos su castigo hasta un momento determinado, seguro que dirán: «¿Cuál es el impedimento?» Sabed que el día que venga a ellos nada podrá cambiarlo y se verán asediados por aquello de lo que se burlaban.

  • 11:9

    Si hacemos que la persona disfrute una misericordia procedente de Nosotros y luego la apartamos de él, caerá en una profunda desesperación y desagradecimiento.

  • 11:10

    Y, si le hacemos disfrutar de una merced después de haber sufrido una dificultad, con seguridad dirá: «Se han ido de mí los males.» y se llenará de alegría y orgullo.

  • 11:11

    Excepto quienes son pacientes y obran rectamente. Ellos son quienes obtendrán perdón y una gran recompensa.

  • 11:12

    Puede que tú dejases parte de lo que te ha sido revelado y que se angustie tu pecho porque dicen: «¿Por qué no se ha hecho descender para él un tesoro o ha venido con él un ángel?» En verdad, tú eres (solamente) un amonestador y Dios es responsable de todo.

  • 11:13

    O dicen: «Él lo ha inventado». Di: «Si es verdad lo que decís ¡Traed entonces diez capítulos semejantes a éste, inventados con ayuda de quien podáis, (y decid que son revelados) de parte de Dios!»

  • 11:14

    Y si no pueden daros respuesta, sabed que (este Corán) ha descendido gracias al conocimiento de Dios y que no hay más dios que Él ¿Seréis entonces musulmanes?

  • 11:15

    A quienes deseen la vida mundanal y sus encantos, Nosotros les entregaremos en ella el resultado todo de sus obras, sin merma alguna.

  • 11:16

    Esos son quienes no tendrán en la otra vida excepto el fuego. Habrán arruinado cuanto construyeron en ella e invalidado cuanto hicieron.

  • 11:17

    ¿Acaso quien posee una prueba clara que procede de su Señor y quienes, de su gente, le siguen y dan testimonio de Él y, antes de él de la Escritura de Moisés, que fue un dirigente y una misericordia (son como quienes no creen)? Esos creen en él y, quienes, de entre los distintos grupos, no creen en él, tienen el Fuego como lugar de cita. Por tanto ¡No seas de los que dudan de ello! En verdad, ello es la Verdad procedente de tu Señor, pero la mayoría de la gente no cree.

  • 11:18

    ¿Y, quién es más opresor que quien inventa mentiras sobre Dios? Esos serán llevados ante su Señor y los testigos dirán: “¡Esos son quienes dijeron mentiras sobre su Señor!” Has de saber que la maldición de Dios es para los opresores.

  • 11:19

    Aquellos que ponen trabas en la senda de Dios y quisieran hacerla tortuosa y que no creen en la otra vida.

  • 11:20

    Ellos no podrán escapar en la Tierra ni tendrán aparte de Dios amigos ni protectores. Se les doblará el castigo. No podían oír ni ver.

  • 11:21

    Esos son quienes se han perdido a sí mismos y se apartará de ellos lo que inventaban.

  • 11:22

    No hay duda de que ellos serán los que más pierdan en la otra vida.

  • 11:23

    En verdad, quienes creen y obran rectamente y son humildes ante su Señor serán quienes habiten el Paraíso. En él estarán eternamente.

  • 11:24

    Estos dos grupos son como el que es ciego y sordo y el que ve y oye ¿Acaso son iguales ambos ejemplos? ¿Por qué, entonces, no recapacitáis?

  • 11:25

    Y es cierto que Nosotros enviamos a Noé a su pueblo: «En verdad, soy para vosotros un amonestador que os habla claramente.

  • 11:26

    Excepto a Dios, nada adoréis. Temo para vosotros el castigo de un día doloroso.»

  • 11:27

    Pero los notables de su pueblo, aquellos que no creyeron, dijeron: «No vemos en ti otra cosa que un hombre como nosotros, ni vemos que te sigan más que los pobres de entre nosotros, que carecen de criterio, ni vemos en vosotros nada que os haga superiores a nosotros, más bien creemos que sois unos mentirosos.»

  • 11:28

    Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Decidme ¿Si me basase en una prueba clara procedente de mi Señor y Él me hubiera otorgado una misericordia venida de Él aunque sea invisible para vosotros, podríamos obligaros a aceptarla cuando vosotros la rechazáis?»

  • 11:29

    Y «¡Oh, pueblo mío! No os pido a cambio bienes materiales. En verdad, mi recompensa sólo incumbe a Dios. Ni voy a rechazar a quienes tienen fe. Ellos se encontrarán con su Señor. Pero veo que vosotros sois una gente ignorante.»

  • 11:30

    «¡Oh, pueblo mío! ¿Quién podría protegerme de Dios si yo les rechazase? ¿Es que no reflexionáis?»

  • 11:31

    «Y no os digo que yo posea los tesoros de Dios, ni que tenga conocimiento del mundo oculto a los sentidos. Ni os digo: ‘Verdaderamente, yo soy un ángel.’ Ni diré a quienes ante vuestros ojos son despreciables que Dios no les otorgará bien alguno. Dios es Quien mejor conoce lo que hay en sus almas. Entonces, sería, verdaderamente, uno de los opresores.»

  • 11:32

    Ellos dijeron: «¡Oh, Noé! Nos has refutado y has discutido con nosotros en demasía, así que, tráenos aquello con lo que nos amenazas, si eres de los que dicen la verdad.»

  • 11:33

    Dijo: «En verdad, Dios os lo traerá, si Él quiere, y vosotros no podréis evitarlo.»

  • 11:34

    «Ni os beneficiaría en absoluto mi consejo, aún cuando yo desease aconsejaros, si Dios quisiera extraviaros. Él es vuestro Señor y a Él regresaréis.»

  • 11:35

    O dicen: «¡Él lo ha inventado!» Di: «Si yo lo hubiese inventado mi pecado recaería sobre mí, pero yo estoy absuelto de los pecados que vosotros cometáis.»

  • 11:36

    Y Nosotros revelamos a Noé: «No creerán de tu pueblo más que los que ya han creído, así pues, no te disgustes por lo que hagan.

  • 11:37

    Y construye el Arca ante Nuestros ojos y conforme a lo que Nosotros te hemos revelado y no Me hables más de quienes han sido opresores. En verdad, ellos serán ahogados.»

  • 11:38

    Y se puso a construir el Arca. Y cada vez que pasaban ante él los ricos de su pueblo, se burlaban de él. Él dijo: «Si os burláis de nosotros, nosotros nos burlaremos de vosotros como vosotros os burláis.

  • 11:39

    Pronto sabréis a quién le llegará un castigo que le destruirá y sufrirá un castigo permanente.»

  • 11:40

    Hasta que, cuando llegó Nuestra orden y el horno comenzó a hervir, le dijimos: «Carga en ella dos de cada especie, a tu familia, excepto quien fue sentenciado previamente, y a los que creyeron.» Y no habían creído con él excepto unos pocos.

  • 11:41

    Y dijo: «¡Embarcad en ella! ¡Que navegue y llegue a puerto mediante el nombre de Dios! ¡En verdad, mi Señor es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes!»

  • 11:42

    Y navegó con ellos sobre olas como montañas. Y Noé llamó a su hijo que estaba a un lado: «¡Oh, hijito mío! ¡Embarca con nosotros y no te quedes con los que no creen!»

  • 11:43

    El dijo: «Me refugiaré ahora mismo en una montaña que me proteja del agua.» (Noé) dijo: «Hoy no hay quien esté protegido de la orden de Dios, excepto aquel de quien Él tenga misericordia.» Y surgieron las olas entre ambos y fue de los que se ahogaron.

  • 11:44

    Y fue dicho: «¡Oh Tierra, absorbe tu agua!» y «¡Oh cielo, escampa!» y el agua decreció y la orden fue ejecutada y se posó sobre el (monte) Yudi. Y fue dicho: «¡Qué la gente opresora sea alejada!»

  • 11:45

    E invocó Noé a su Señor y dijo: «¡Oh Señor mío! En verdad, mi hijo es de mi familia y, en verdad, Tu promesa es la Verdad y Tú eres el más justo de los jueces.»

  • 11:46

    Dijo (Dios): «¡Oh, Noé! En verdad, él no es de tu familia. Es un acto incorrecto. Por tanto, no me pidas sobre lo que no tienes conocimiento. Te prevengo para que no seas de los ignorantes.»

  • 11:47

    Dijo: «¡Señor mío! Me refugio en Ti de pedirte algo sobre lo que no tengo conocimiento. Y si no me perdonas y tienes misericordia de mí seré de los perdedores.»

  • 11:48

    Se le dijo: «¡Oh, Noé! ¡Desembarca con Mi paz y Mis bendiciones para ti y para algunas comunidades de quienes están contigo! Y otras comunidades disfrutarán un tiempo y luego Nosotros haremos que les toque un castigo doloroso.»

  • 11:49

    Esto es parte de las noticias del mundo oculto a los sentidos que Nosotros hemos revelado para ti. Ni tú ni tu pueblo las conocíais antes de esto. Así pues ¡Se paciente! En verdad, el final es para quienes son temerosos.

  • 11:50

    Y (enviamos) a Ad a su hermano Hud. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Adorad a Dios. No tenéis otro dios más que Él. En verdad, vosotros sólo inventáis.»

  • 11:51

    «¡Oh, pueblo mío! No os pido recompensa. En verdad, mi recompensa incumbe únicamente a Quien me creó. ¿Es que no razonáis?»

  • 11:52

    Y «¡Oh, pueblo mío! Pedid perdón a vuestro Señor y volveos arrepentidos a Él. Él enviará el cielo sobre vosotros con una lluvia abundante y añadirá fuerza a vuestra fuerza. Y no deis la espalda como pecadores.»

  • 11:53

    Dijeron: «¡Oh, Hud! No has venido a nosotros con pruebas claras y no abandonaremos a nuestros dioses por lo que tú dices, pues no creemos en tus palabras.

  • 11:54

    Sólo decimos que alguno de nuestros dioses te ha visitado con un mal.» Él dijo: «Pongo a Dios por testigo y sed testigos vosotros de que yo repudio lo que vosotros adoráis

  • 11:55

    como si fuera Él. Así pues, reuníos todos y planead contra mí. Luego, no me hagáis esperar.»

  • 11:56

    «En verdad, confío en Dios, mi Señor y vuestro Señor. No existe criatura que Él no lleve agarrada por su flequillo. Verdaderamente, mi Señor está sobre un camino recto.»

  • 11:57

    «Así pues, si volvéis la espalda, yo ya os he transmitido aquello con lo que fui enviado a vosotros y mi Señor os sustituirá por otro pueblo distinto y no Le perjudicaréis en absoluto. En verdad, mi Señor es Quien se ocupa de proteger y cuidarlo todo.»

  • 11:58

    Y, cuando llegó Nuestra orden, salvamos a Hud y a quienes con él habían creído mediante una misericordia procedente de Nosotros. Y les salvamos de un duro castigo.

  • 11:59

    Esos fueron los Ad. Negaron las señales procedentes de su Señor y desobedecieron a Sus Mensajeros y siguieron (en cambio) las órdenes de cualquier tirano implacable.

  • 11:60

    Por ello serán perseguidos por una maldición en este bajo mundo y el Día del Levantamiento. ¡Ved como los Ad no creyeron en su Señor! ¡Alejados sean los Ad, el pueblo de Hud!

  • 11:61

    Y (enviamos) al pueblo de Tamud a su hermano Salih. Dijo: «¡Oh pueblo mío! Adorad a Dios. No tenéis otro dios aparte de Él. Él os hizo surgir de la tierra y os ha establecido en ella, por tanto, pedidle perdón. Luego, volveos a Él arrepentidos. En verdad, mi Señor está cercano y responde.»

  • 11:62

    Ellos dijeron: «¡Oh, Salih! Antes de esto eras una esperanza entre nosotros.» «¿Vas a prohibirnos que adoremos lo que nuestros antepasados adoraban?» «En verdad, nosotros dudamos seriamente de aquello a lo que nos invitas.»

  • 11:63

    Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Decidme, si me basase en una prueba clara procedente de mi Señor y Él me hubiera otorgado una misericordia venida de Él ¿Quién me protegería de Dios si yo le desobedeciese? Eso sólo me perjudicaría más aun.»

  • 11:64

    Y: «¡Oh, pueblo mío! Esta camella de Dios es una señal para vosotros. Dejadla, pues, comer libremente en la tierra de Dios y no le hagáis daño, pues os alcanzaría pronto un castigo.»

  • 11:65

    Pero la desjarretaron y dijo: «¡Disfrutad de tres días en vuestros hogares! ¡Esta no es una falsa promesa!»

  • 11:66

    Y, cuando llegó Nuestra orden, salvamos a Salih y a los que con él habían creído, mediante una misericordia venida de Nosotros, (del castigo) y de la desgracia de ese día. En verdad, tu Señor es El fuerte, el Poderoso.

  • 11:67

    Y a quienes fueron opresores les alcanzó el grito y amanecieron en sus casas caídos de bruces sobre el suelo

  • 11:68

    como si nunca hubiesen vivido en ellas. ¡Ved como los Tamud no creyeron en su Señor! ¡Alejados sean los Tamud!

  • 11:69

    Y, ciertamente, Nuestros Mensajeros vinieron a Abraham con la buena nueva. Dijeron: «Paz.» Dijo él: «Paz» y no tardó en traer un ternero asado.

  • 11:70

    Y cuando vio que las manos de ellos no lo tocaban, pensó que eran enemigos y sintió miedo. Ellos dijeron: «No temas. Hemos sido enviados al pueblo de Lot.»

  • 11:71

    A su esposa, que estaba en pie, le bajó la menstruación, y le anunciamos a Isaac y, tras Isaac, a Jacob.

  • 11:72

    Ella dijo: «¡Ay de mí! ¿Acaso tendré un hijo siendo yo anciana y este marido mío anciano? ¡Verdaderamente, esto es una cosa sorprendente!»

  • 11:73

    Ellos dijeron: «¿Te sorprende la orden de Dios con la misericordia de Dios y Sus bendiciones para vosotros, gente de la Casa? En verdad, Él es digno de alabanza, generoso.»

  • 11:74

    Cuando el sentimiento de temor se hubo ido de Abraham y le llegó la buena noticia, discutió con Nosotros sobre el pueblo de Lot.

  • 11:75

    En verdad, Abraham era poco inclinado a la venganza, sensible y volcado a Dios.

  • 11:76

    «¡Oh, Abraham! ¡Deja eso! ¡Ha llegado la orden de tu Señor y, con certeza, vendrá a ellos un castigo irrevocable!»

  • 11:77

    Y cuando Nuestros enviados vinieron a Lot él se disgustó por causa de ellos y se sintió impotente para protegerles y dijo: “Este es un día difícil.”

  • 11:78

    Y vino a él su pueblo apremiándole y ya desde antes eran gente que cometía indecencias. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Esas son mis hijas. ¡Ellas son una opción más pura para vosotros! ¡Temed a Dios y no me avergoncéis con mis invitados! ¿No hay entre vosotros un hombre recto?»

  • 11:79

    Ellos dijeron: «Tú bien sabes que no tenemos interés en tus hijas y tú bien sabes lo que queremos.»

  • 11:80

    Él dijo: «Ojalá tuviese fuerza frente a vosotros o pudiese apoyarme en un soporte fuerte.»

  • 11:81

    (Los ángeles) dijeron: «¡Oh, Lot! ¡Verdaderamente, somos enviados de tu Señor! ¡Ellos no podrán llegar a ti!» «Parte en secreto con tu familia en un momento de la noche y que nadie de vosotros se dé la vuelta.» «Exceptuando a tu esposa, que sufrirá la misma suerte que ellos.» «En verdad, la cita es al amanecer. ¿Acaso el amanecer no está cercano?»

  • 11:82

    Y, cuando llegó Nuestra orden, la volvimos de arriba abajo e hicimos llover sobre ella piedras de arcilla con orden y continuidad,

  • 11:83

    marcadas por tu Señor. Y este (castigo) no está lejos de los opresores.

  • 11:84

    Y (enviamos) a Madyan a su hermano Shuayb. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! ¡No tenéis otro dios aparte de Él!» «Y no deis de menos en la medida ni en el peso. En verdad, os veo en buena posición y, en verdad, temo para vosotros el castigo de un día que todo lo abarcará.»

  • 11:85

    Y: «¡Oh, pueblo mío! ¡Dad con equidad la medida y el peso y no defraudéis a la gente en sus cosas y no corrompáis en la Tierra!

  • 11:86

    Lo que queda de Dios es mejor para vosotros, si sois creyentes. Y yo no soy vuestro protector.»

  • 11:87

    Dijeron: «¡Oh, Shuayb! ¿Acaso tu oración te ordena que abandonemos lo que nuestros antepasados adoraban o que no podamos hacer con nuestros bienes lo que queramos? Precisamente tú que, en verdad, eres el razonable, el que obra con máxima rectitud.»

  • 11:88

    Él dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso habéis considerado si yo me baso en una prueba evidente venida de mi Señor y que Él me ha provisto de un buen sustento?» «Yo no quiero contrariaros con aquello que os prohíbo. No quiero más que corregir lo que estaba mal en la medida de mis posibilidades, pues mi éxito depende exclusivamente de Dios. En Él pongo mi confianza y hacia Él me vuelvo.»

  • 11:89

    Y: «¡Oh, pueblo mío! ¡Que vuestra enemistad y oposición a mí no sea causa de que os aflijan los mismos males que afligieron al pueblo de Noé o al pueblo de Hud o al pueblo de Salih!» «Y lo que le sucedió al pueblo de Lot no está muy distante de vosotros.»

  • 11:90

    «Pedid perdón a vuestro Señor. Luego, volveos a Él arrepentidos. En verdad, mi Señor es misericordiosísimo con los creyentes, constante en Su amor.»

  • 11:91

    Ellos dijeron: «¡Oh, Shuayb! No comprendemos mucho de lo que dices y, la verdad, vemos que entre nosotros eres débil. Si no fuera por tu pequeña tribu te habríamos apedreado. Tú no tienes poder sobre nosotros.»

  • 11:92

    Él dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso mi pequeña tribu tiene más poder sobre vosotros que Dios y por eso Le habéis dado la espalda, olvidándoos de Él? ¡En verdad, mi Señor abarca cuanto hacéis!»

  • 11:93

    «Haced lo que podáis hacer que yo también actuaré. Pronto sabréis a quién le ha de llegar un castigo que le avergüence y humille y quién es mentiroso. Y esperad vigilantes, que yo también estaré a la espera con vosotros»

  • 11:94

    Y, cuando llegó Nuestra orden, salvamos a Shuayb y a quienes con él habían tenido fe, mediante una misericordia venida de Nosotros y a quienes habían sido opresores les alcanzó el Grito y amanecieron en sus casas caídos de bruces, muertos.

  • 11:95

    Como si nunca hubieran vivido en ellas. ¡Alejados sean los Madyan igual que fueron alejados los Tamud!

  • 11:96

    Y es cierto que enviamos a Moisés con Nuestras señales y con un poder evidente

  • 11:97

    al Faraón y a sus cortesanos. Pero ellos siguieron la orden del Faraón y la orden del Faraón no era correcta.

  • 11:98

    Irá delante de su pueblo el Día del Levantamiento y les llevará a beber al borde del Fuego. ¡Qué mala bebida para beber!

  • 11:99

    Serán perseguidos por una maldición (divina) en esta (vida) y en el Día del Levantamiento. ¡Qué mal regalo recibirán!

  • 11:100

    Estas que te hemos relatado son noticias de algunas ciudades. Alguna de ellas aun están en pie y otras han sido arrasadas.

  • 11:101

    Y no fuimos Nosotros quienes les oprimimos sino que ellos se oprimieron a sí mismos. Y los dioses que invocaban aparte de Dios no les beneficiaron en nada cuando llegó la orden de tu Señor. Sólo incrementaron su ruina.

  • 11:102

    Así es el castigo de tu Señor cuando castiga a una ciudad que ha sido opresora. En verdad, Su castigo es doloroso, severo.

  • 11:103

    En verdad, en ello hay señales para quien tema el castigo de la otra vida. Ese día será congregada toda la humanidad y será un día del que todos serán testigos.

  • 11:104

    Y no lo retrasaremos más que hasta un plazo establecido.

  • 11:105

    Viene un día en el que nadie hablará sino con Su permiso. Unos serán desgraciados y otros afortunados.

  • 11:106

    Los desgraciados estarán en el Fuego. Allí sólo tendrán gemidos y lamentos.

  • 11:107

    Estarán eternamente allí mientras duren los cielos y la Tierra, a no ser que tu Señor quiera otra cosa. En verdad, tu Señor hace lo que quiere.

  • 11:108

    Y los afortunados estarán en el Paraíso eternamente, mientras duren los cielos y la Tierra, a no ser que tu Señor quiera otra cosa. Un regalo que no se interrumpirá.

  • 11:109

    No tengas dudas, pues, de lo que ellos adoran. No adoran sino lo que adoraban sus padres desde antes. En verdad, que les daremos lo que les corresponde sin merma alguna.

  • 11:110

    En verdad, dimos a Moisés la Escritura [Sagrada] y se discrepó sobre ella y si no hubiese sido por una decisión previa de tu Señor habríamos juzgado entre ellos. Y, en verdad, aún tienen dudas sobre ella, dudas mal intencionadas.

  • 11:111

    En verdad, tu Señor recompensará plenamente a cada cual por sus obras. En verdad, Él está bien informado de lo que ellos hacen.

  • 11:112

    Por tanto ¡Mantente firme como te ha sido ordenado y también los que se han vuelto hacia Dios contigo y no os endioséis! En verdad, Él observa lo que hacéis.

  • 11:113

    Y no os inclinéis hacia los opresores pues os alcanzaría el Fuego y, como no tenéis aparte de Dios quien os proteja, no seríais auxiliados.

  • 11:114

    ¡Haced la oración de los dos extremos del día y en las horas de la noche cercanas al día! En verdad, las buenas obras borran las malas. Esto es una amonestación para la gente que recuerda (a Dios)

  • 11:115

    Y se paciente, pues, en verdad, Dios no permite que se pierda la recompensa de los que realizan buenas acciones.

  • 11:116

    ¿Por qué no hubo en las generaciones anteriores a vosotros gente sabia que se opusiese a la corrupción en la Tierra, excepto unos pocos a los cuales Nosotros pusimos a salvo, y los opresores siguieron en la lujuria y la opulencia y fueron pecadores?

  • 11:117

    Y tu Señor no destruye una ciudad injustamente cuando sus gentes corrigen lo que está mal.

  • 11:118

    Y, si tu Señor hubiera querido, habría hecho de las gentes una sola comunidad. Y no dejarán de discrepar entre ellos

  • 11:119

    excepto aquellos de quienes Dios ha tenido misericordia. Y por eso les ha creado. Y la palabra de tu Señor es terminante: «He de llenar el Infierno de hombres y genios, todos juntos.»

  • 11:120

    Todas estas noticias que te contamos de los profetas son para fortalecer con ello tu corazón y con ellas llega a ti la Verdad y una amonestación y un recordatorio para los creyentes.

  • 11:121

    Y di a quienes no son creyentes: «¡Haced aquello que tengáis poder para hacer que yo también actuaré

  • 11:122

    y esperad vigilantes que yo también esperaré!»

  • 11:123

    Y a Dios pertenece lo que en los cielos y en la Tierra no se puede percibir con los sentidos y hacía Él regresan todos los asuntos. Así pues, adoradle y depositad vuestra confianza en Él, pues vuestro Señor no está desatento a lo que hacéis.

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