18 KEHF

  • 18:1

    Alabado sea Dios que hizo descender sobre Su siervo la Escritura y no ha puesto en ella nada desviado.

  • 18:2

    Hecha para advertir de un duro castigo de Su parte y para dar la buena noticia a los creyentes, aquellos que obran rectamente, de que para ellos hay una buena recompensa.

  • 18:3

    En él estarán eternamente.

  • 18:4

    Y advierte a quienes dijeron: «Dios ha tomado un hijo.»

  • 18:5

    Ellos no poseen ningún conocimiento sobre eso, ni tampoco sus padres. Eso que sale de sus bocas son palabras mayores. No dicen más que mentiras.

  • 18:6

    Puede que quieras morir de tristeza tras sus huellas si no creen en este relato.

  • 18:7

    En verdad, hemos puesto lo que hay en la Tierra como un adorno para probarles y ver quién de ellos actúa mejor.

  • 18:8

    Y, en verdad, haremos que todo lo que hay en ella desaparezca y quede pelada.

  • 18:9

    ¿Has pensado que los compañeros de la cueva y Al-Raqim son parte de Nuestras sorprendentes señales?

  • 18:10

    Cuando los jóvenes puros se refugiaron en la cueva y dijeron: «¡Señor nuestro! ¡Otórganos una misericordia venida de Ti y facilítanos una guía en nuestro asunto!»

  • 18:11

    Y les hicimos dormir en la cueva durante muchos años.

  • 18:12

    Luego, les hicimos despertar para saber cuál de los dos grupos podría calcular mejor cuánto permanecieron.

  • 18:13

    Nosotros vamos a relatarte la historia verdadera. En verdad, ellos eran unos jóvenes buenos que creían en su Señor y Nosotros incrementamos su guía

  • 18:14

    y fortificamos sus corazones cuando se pusieron en pie y dijeron: «Nuestro Señor es el Señor de los cielos y de la Tierra. No invocaremos, aparte de a Él, a otro dios. En ese caso estaríamos faltando a la Verdad.»

  • 18:15

    «Este pueblo nuestro ha tomado otros dioses aparte de Él. ¿Por qué no aportan pruebas evidentes de su poder?» ¿Quién es más opresor que quien inventa mentiras acerca de Dios?

  • 18:16

    Y cuando os alejéis de ellos y de lo que adoran aparte de Dios, refugiaos en la cueva. Vuestro Señor extenderá de Su misericordia para vosotros y os ayudará a resolver vuestro asunto favorablemente.

  • 18:17

    Habrías visto que el Sol, cuando salía, entraba por el lado derecho de la cueva y cuando se ponía se marchaba por su lado izquierdo mientras ellos estaban en un espacio amplio de ella. Eso es parte de las señales de Dios. A quien Dios guía está bien guiado y para quien Él extravía no encontrarás protector ni guía.

  • 18:18

    Pensarías que estaban despiertos pero dormían y Nosotros les volvíamos del lado derecho y del lado izquierdo y su perro permanecía con sus patas delanteras extendidas en la boca de la cueva. Si les hubieses visto habrías huido de ellos y te habrías llenado de terror.

  • 18:19

    Entonces, les levantamos del sueño para que se preguntasen entre ellos. Uno de ellos dijo: «¿Cuánto habéis permanecido?» Dijeron: «Hemos permanecido un día o parte de un día.» Dijeron: «Vuestro Señor es quien mejor sabe lo que habéis permanecido.» «Enviad a uno de vosotros con este dinero que tenéis a la ciudad para que mire quien posee el alimento más puro y os traiga una provisión de él. Pero que sea sutil y no llame en absoluto la atención de nadie sobre vosotros.

  • 18:20

    En verdad, si ellos os descubrieran os lapidarían u os harían aceptar sus creencias y entonces nunca triunfaríais.»

  • 18:21

    Así fue como Nosotros permitimos que se descubriera su existencia, para que la gente supiese que la promesa de Dios es verdadera y que no hay duda de que la Hora llegará. Cuando discutieron entre ellos sobre su asunto, dijeron: «Construid un edificio sobre ellos. Dios es quien mejor sabe lo que fue de ellos.» Los que vencieron en su asunto dijeron: «Haremos sobre ellos un lugar de adoración.»

  • 18:22

    Dirán: «Eran tres y su perro el cuarto.» Dirán: «Eran cinco y su perro el sexto», especulando sobre lo que desconocen. Y dirán: «Eran siete y su perro el octavo.» Di: «Mi Señor es Quien mejor sabe su número. Excepto unos pocos, nadie sabe de ellos.» No discutas, por tanto, sobre ellos, excepto con pruebas y no preguntes por ellos a ninguno de ellos.

  • 18:23

    Y no digas jamás sobre nada: «En verdad, lo haré mañana»

  • 18:24

    sin añadir «Si Dios quiere.» Y recuerda a tu Señor si olvidas y di: «Puede que mi Señor me guíe a algo más correcto que esto.»

  • 18:25

    Ellos permanecieron en su cueva trescientos años y nueve más.

  • 18:26

    Di: «Dios es Quien mejor sabe cuánto permanecieron. A Él pertenece lo que está oculto a los sentidos en los cielos y en la Tierra. Es Quien mejor oye. Es Quien mejor ve. Aparte de Él no tienen protector o amigo y nadie comparte con Él el gobierno.»

  • 18:27

    Y recita lo que te ha sido revelado de la Escritura de tu Señor. En Su palabra no hay cambios y no encontrarás refugio aparte de Él.

  • 18:28

    Y se paciente con quienes invocan a su Señor mañana y tarde deseando Su rostro y no apartes tus ojos de ellos por deseo de los adornos de esta vida mundana y no obedezcas a quien Nosotros hemos hecho que esté desatento de Nuestro recuerdo, que sólo sigue sus pasiones y actúa de manera inmoderada.

  • 18:29

    Y di: «La Verdad procede de vuestro Señor, por tanto, quien quiera que crea y quien quiera que no crea.» En verdad, Nosotros hemos preparado para los opresores un Fuego cuyas paredes les cercarán. Y si imploran ayuda se les auxiliará con un agua como cobre fundido que les abrasará el rostro. ¡Qué mala bebida y qué mal lugar de reposo!

  • 18:30

    En verdad, quienes creen y obran rectamente... No dejaremos que se pierda la recompensa de quien hace el bien.

  • 18:31

    Para ellos son los Jardines del Edén de cuyas profundidades brotan los ríos. En él serán adornados con brazaletes de oro y vestirán con ropas verdes de seda y brocado y se recostarán en lechos. ¡Qué buena recompensa y qué buen lugar de reposo!

  • 18:32

    Y ponles el ejemplo de dos hombres a uno de los cuales le dimos dos jardines de viñedos que rodeamos de palmeras datileras y pusimos en medio de ellos cultivos.

  • 18:33

    Ambos jardines daban sus frutos sin que nada se malograse e hicimos que entre ambos brotase un río.

  • 18:34

    Poseía abundantes frutos y dijo a su amigo cuando conversaba con él: «Poseo más riqueza que tú y más poder en gentes.»

  • 18:35

    Y entró en su jardín, opresor de sí mismo, diciendo: «No creo que esto pueda destruirse jamás

  • 18:36

    y no creo que la Hora tenga lugar y si soy devuelto a mi Señor seguro que a cambio encontraré junto a Él algo mejor que esto.»

  • 18:37

    Y su amigo le dijo al conversar con él: «¿Acaso has dejado de creer en Quien te creó de barro, luego de semen y luego te dio forma de hombre?

  • 18:38

    Pero Él es Dios, mi Señor y yo no asocio a nadie a mi Señor.

  • 18:39

    Si no, cuando entrabas en tu jardín habrías dicho: ‘¡Que sea lo que Dios quiera! ¡No hay más poder que el que viene de Dios!’ Y si ves que tengo menos bienes e hijos que tú

  • 18:40

    puede que mi Señor me otorgue algo mejor que tu jardín y envíe contra él rayos que lo dejen arrasado

  • 18:41

    o haga que su agua se sumerja y no puedas encontrarla.»

  • 18:42

    Y se arruinó su cosecha y se retorcía las manos por todo lo que había gastado en él y ahora se había destruido, diciendo: «¡Ojalá no hubiera asociado a nadie con mi Señor!»

  • 18:43

    Y no hubo ningún grupo que le auxiliase aparte de Dios y él mismo no pudo ayudarse.

  • 18:44

    En esa situación sólo puede auxiliar Dios, la Verdad. Él es Quien mejor recompensa y Quien mejor fin otorga.

  • 18:45

    Y compárales la vida de este mundo con el agua que hacemos descender del cielo y con la que se mezclan las plantas de la Tierra. Luego se secan y el viento las dispersa. Y Dios tiene poder sobre todas las cosas.

  • 18:46

    La riqueza y los hijos son el adorno de la vida de este mundo, pero los buenos actos perduran, obtendrán una mayor recompensa junto a tu Señor y son una esperanza mejor fundada.

  • 18:47

    Y [recuérdales] el día que hagamos desplazarse a las montañas y veas la Tierra desnuda, y los reunamos a todos, sin dejar fuera ni uno de ellos

  • 18:48

    y sean presentados ante tu Señor en una misma fila: «Ciertamente, venís a Nosotros igual que os creamos la primera vez, a pesar de que creíais que no estableceríamos una cita para vosotros.»

  • 18:49

    Y sea expuesto el libro y veas a los pecadores temerosos de lo que hay en él y digan: «¡Ay de nosotros! ¿Qué libro es éste que no deja nada, pequeño o grande, sin enumerar?» Y encontrarán ante ellos lo que hicieron. Y tu Señor no oprime a nadie.

  • 18:50

    Y [recuerda]cuando dijimos a los ángeles: «Prosternaos ante Adán» y todos se prosternaron excepto Iblís que era uno de los genios y desobedeció la orden de su Señor. ¿Vais a tomarle, a él y a su descendencia, que son vuestros enemigos, como protectores en Mi lugar? ¡Qué mal cambio hacen los opresores!

  • 18:51

    No les hice testigos de la Creación de los cielos y la Tierra ni tampoco de su propia Creación, ni tomé como ayudantes a quienes extravían a los demás.

  • 18:52

    Y el día que Él diga: «¡Llamad a quienes pretendíais que eran Mis socios!» Les llamarán pero ellos no les responderán. Pondremos un abismo entre ellos.

  • 18:53

    Los pecadores verán el Fuego y sabrán que caerán en él, pero no encontrarán manera de escapar.

  • 18:54

    Ciertamente, hemos expuesto para la gente en este Corán toda clase de ejemplos, pero el ser humano es el mayor porfiador.

  • 18:55

    ¿Por qué los humanos no tienen fe cuando llega a ellos la guía y piden perdón a su Señor sino cuándo llega a ellos lo que les ocurrió a los primeros o ven el castigo ante sus ojos?

  • 18:56

    Y no enviamos a los Mensajeros sino como portadores de buenas noticias y amonestadores. Y quienes no creen porfían con falacias para refutar con ello la Verdad y toman a burla Mis señales y las amonestaciones.

  • 18:57

    Y ¿Quién es más opresor que quien, habiéndosele recordado las señales de su Señor, se aparta de ellas y olvida lo que ha enviado por delante con sus propias manos? En verdad, hemos puesto en sus corazones velos a su entendimiento y endurecido sus oídos y aunque les invites a la guía jamás se guiarán.

  • 18:58

    Y tu Señor es el Perdonador, Dueño de la Misericordia. Si les diese lo que han obtenido con sus actos, sin duda apresuraría su castigo, pero tienen un plazo establecido. No encontrarán refugio fuera de Él.

  • 18:59

    Estas son las ciudades que Nosotros destruimos cuando fueron opresoras y pusimos un plazo para su destrucción.

  • 18:60

    Y (recuerda) cuando Moisés le dijo a su discípulo: «No descansaré hasta que alcance la unión de los dos mares, aunque tenga que caminar durante mucho tiempo.»

  • 18:61

    Y, cuando alcanzaron la unión de los mares, olvidaron el pez de ambos y éste cogió su camino hacia el mar.

  • 18:62

    Y cuando hubieron pasado dijo a su discípulo: «Trae nuestra comida pues, ciertamente, nos encontramos fatigados de este viaje.»

  • 18:63

    Dijo: «¿Has visto? Cuando nos cobijamos en la roca me olvide del pez y nada sino Satanás hizo que me olvidara de mencionártelo, pues tomó su camino al mar de manera sorprendente.»

  • 18:64

    Dijo (Moisés): «Eso es lo que buscábamos.» Y volvieron atrás sobre sus pasos

  • 18:65

    e inmediatamente encontraron a uno de Nuestros siervos al que habíamos otorgado una misericordia y habíamos instruido en una ciencia procedente de Nosotros.

  • 18:66

    Moisés le dijo: «¿Puedo seguirte para que me enseñes de lo que se te ha enseñado de la guía?»

  • 18:67

    Dijo: «En verdad, no podrás tener paciencia conmigo.

  • 18:68

    ¿Cómo podrías ser paciente con aquello cuyo conocimiento no abarcas?»

  • 18:69

    Dijo: «Me encontrarás, si Dios quiere, paciente y no te desobedeceré en ningún asunto.»

  • 18:70

    Dijo: «Si me sigues no me preguntes sobre nada hasta que yo te diga algo sobre ello.»

  • 18:71

    Así pues, partieron. Hasta que, cuando montaron en una barca, él hizo un agujero en ella. Dijo (Moisés): «¿La has agujereado para que se ahogue la gente que va en ella? ¡Has hecho, ciertamente, algo terrible!»

  • 18:72

    Dijo: «¿No te dije que, en verdad, no podrías tener paciencia conmigo?»

  • 18:73

    Dijo: «No me tomes en cuenta el haberlo olvidado y no me impongas una tarea difícil.»

  • 18:74

    Y partieron. Hasta que se encontraron con un joven y él le mató. Dijo (Moisés): «¿Mataste a un ser inocente que no había matado a nadie? ¡Has cometido algo reprobable!»

  • 18:75

    Dijo: «¿No te dije que, en verdad, no podrías tener paciencia conmigo?»

  • 18:76

    Dijo [Moisés]: «Si te interrogo sobre algo después de esto, no me permitas seguir en tu compañía. Me disculpo ante ti.»

  • 18:77

    Así que partieron, hasta que, al llegar a una ciudad pidieron comida a su gente pero ellos rehusaron darles hospitalidad. Entonces, encontraron un muro a punto de caerse y él lo levantó. Dijo (Moisés): «Si hubieses querido podrías haber obtenido una paga por ello.»

  • 18:78

    Dijo: «Ha llegado el momento de que tú y yo nos separemos. Voy a informarte del verdadero significado de aquello con lo que no has podido tener paciencia.

  • 18:79

    En cuanto a la barca, era de una pobre gente que trabajaba en el mar. Quise inutilizarla pues venía tras ellos un rey que se apropiaba de todos los barcos por la fuerza.

  • 18:80

    Y en cuanto al joven, sus padres eran creyentes y temimos que él les forzara a la idolatría y la pérdida de la fe

  • 18:81

    y quisimos que su Señor les otorgase a cambio otro más puro y más misericordioso.

  • 18:82

    Y en cuanto al muro, era de dos jóvenes huérfanos de la ciudad y bajo él había un tesoro que les pertenecía a ambos y su padre había sido un hombre recto. Así pues, quiso tu Señor que llegasen a la pubertad y su tesoro saliese a la luz. Una misericordia de tu Señor. No lo hice por propia iniciativa. Esa es la interpretación de aquello sobre lo que no pudiste tener paciencia.»

  • 18:83

    Y te preguntan sobre Du l-Qarnayn. Di: «Os contaré algo sobre él.»

  • 18:84

    En verdad, le dimos poder en la Tierra y los medios para todo

  • 18:85

    y utilizó esos medios para viajar

  • 18:86

    hasta que, cuando alcanzó el lugar en el que el Sol se ponía, encontró que éste se ocultaba en una fuente cenagosa y allí halló a un pueblo. Dijimos: «¡Oh Du l-Qarnayn! O les castigas o les tratas con amabilidad.»

  • 18:87

    Dijo: «A quien oprima pronto le castigaremos. Luego se le hará regresar a su Señor y Él le castigará con un castigo sin precedentes.

  • 18:88

    Pero quien tenga fe y obre rectamente obtendrá la mejor recompensa y le daremos órdenes fáciles de cumplir.»

  • 18:89

    Luego usó esos medios de viaje

  • 18:90

    hasta que alcanzó el lugar en el que surgía el Sol y lo encontró ascendiendo sobre un pueblo al que no habíamos dado nada con que cubrirse de él.

  • 18:91

    Así fue. Y Nosotros conocíamos bien los medios de que disponía.

  • 18:92

    Luego utilizó esos medios

  • 18:93

    hasta que se encontró entre dos montañas y halló cerca de ellas a un pueblo distinto de los otros dos y que no entendían ninguna habla.

  • 18:94

    Dijeron: «¡Oh, Du l-Qarnayn! Ciertamente, Yayuy y Mayuy [Gog y Magog] corrompen la Tierra. ¿Podemos entregarte un tributo para que pongas entre nosotros y ellos una barrera?»

  • 18:95

    Dijo: «El poder que Dios me ha dado es mejor. Ayudadme con gente y medios y pondré entre vosotros y ellos una barrera.

  • 18:96

    Traedme trozos grandes de hierro.» Cuando igualó la altura de ambas montañas, dijo: «Soplad» y cuando se puso ardiendo dijo: «Traedme cobre fundido para verterlo encima y sellar los huecos.»

  • 18:97

    Y no pudieron escalarlo ni pudieron agujerearlo.

  • 18:98

    Dijo: «Esto es una misericordia procedente de mi Señor. Y cuando llegue la promesa de mi Señor la destruirá totalmente. La promesa de mi Señor es verdadera.»

  • 18:99

    Y dejaremos que ese día se mezclen unos con otros como olas y será tocada la trompeta y les reuniremos a todos.

  • 18:100

    Ese día mostraremos totalmente el Infierno a los que no creían.

  • 18:101

    Aquellos cuyos ojos estaban velados a Mi recuerdo y que no podían oír.

  • 18:102

    ¿Acaso quienes no creen calculan que podrán tomar a Mis siervos como protectores fuera de Mí? En verdad, hemos preparado el Infierno como alojamiento para los que no creen.

  • 18:103

    Di: «¿Queréis que os informe de quienes son los que peor obran?

  • 18:104

    Aquellos que malgastan sus esfuerzos persiguiendo la vida mundanal y creyendo que actúan bien.

  • 18:105

    Son quienes no creen en las señales de su Señor y en el encuentro con Él. Sus obras no obtendrán recompensa y el Día del Levantamiento no pondremos una balanza para ellos.

  • 18:106

    Su recompensa será el Infierno por no haber creído y por haber tomado Mis señales y a Mis mensajeros a broma.»

  • 18:107

    En verdad, quienes creen y obran rectamente tendrán por alojamiento los jardines del Paraíso.

  • 18:108

    En ellos estarán eternamente, sin desear cambio alguno.

  • 18:109

    Di: «Si el mar fuera tinta para las palabras de mi Señor, antes se agotaría el mar que las palabras de mi Señor, aunque trajéramos otro mar de tinta semejante.»

  • 18:110

    Di: «En verdad, yo soy un ser humano igual a vosotros. Me ha sido revelado que vuestro Dios es un Dios Único. Por tanto, quien tenga esperanza de encontrarse con su Señor que obre rectamente y que no asocie a nadie en la adoración a su Señor.»

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