3 AL-İ İMRAN

  • 3:1

    Alif, lam, mim.

  • 3:2

    ¡Dios! No hay más dios que Él, el Vivo, el Sustentador de la vida.

  • 3:3

    Él hizo descender sobre ti la Escritura [Sagrada] con la Verdad, confirmando las Escrituras anteriores e hizo descender la Torá y el Evangelio

  • 3:4

    anteriormente, como una guía para las gentes. He hizo descender el Criterio. Ciertamente, los que no crean en las señales de Dios tendrán un severo castigo. Y Dios es poderoso, dueño de la venganza.

  • 3:5

    En verdad, ante Dios no queda oculto nada de lo que hay en la Tierra o en el cielo.

  • 3:6

    Él es quien os da forma en el seno materno como quiere. No hay más dios que Él, el Poderoso, el Sabio.

  • 3:7

    Él es quien hizo descender sobre ti la Escritura [Sagrada] en la que hay versículos unívocos que son como la Madre de la Escritura [Sagrada] y otros que son equívocos. Aquellos cuyos corazones están desviados siguen los que son equívocos, buscando crear problemas y pretendiendo interpretar su simbolismo. Pero su simbolismo sólo lo conoce Dios. Los arraigados en el conocimiento dicen: «Creemos en Él. Todo procede de nuestro Señor.» Pero no reflexionan más que los dotados de intelecto.

  • 3:8

    ¡Señor nuestro! ¡No desvíes nuestros corazones después de haberlos guiado y otórganos una misericordia procedente de Ti! Ciertamente Tú eres el Generoso.

  • 3:9

    ¡Señor nuestro! ¡Tú eres quien reunirá a la gente un día sobre el que no hay duda que ha de llegar! Dios no transgrede Su promesa.

  • 3:10

    En verdad, a quienes no creen, ni sus riquezas ni sus hijos les servirán de nada ante Dios. Ellos serán el combustible del fuego [del infierno].

  • 3:11

    Como sucedió con la gente del Faraón y los que les precedieron, que desmentían Nuestras señales y Dios les castigó por sus pecados. Dios es severo en la retribución.

  • 3:12

    Di a los que no creen: «Pronto seréis vencidos y reunidos en el Infierno.» ¡Que mal lugar de descanso!

  • 3:13

    Hubo, en verdad, una señal para vosotros en los dos grupos que se enfrentaron. Un grupo combatía en la senda de Dios y al otro, que no creía, le pareció a simple vista que eran el doble. Dios fortalece con Su ayuda a quien quiere. En verdad, en esto hay una lección para los que son observadores.

  • 3:14

    Fue adornado para la gente el amor por las pasiones: las mujeres, los hijos, la acumulación de oro y plata por quintales y los caballos de raza, los ganados y los campos de cultivo. Esos son los placeres de la vida en este mundo. Pero junto a Dios está el mejor destino.

  • 3:15

    Di: «¿Puedo informaros de algo mejor para vosotros que todo eso? Para aquellos que temen desagradar a Dios hay junto a su Señor Jardines de cuyas profundidades brotan los ríos, en los que estarán eternamente, parejas purificadas y satisfacción de Dios.» Y Dios observa a Sus siervos.

  • 3:16

    Aquellos que dicen: «¡Señor nuestro! ¡Hemos creído, por tanto, perdona nuestros pecados y líbranos del castigo del Fuego!»

  • 3:17

    Los pacientes, los sinceros, los humildes, los caritativos y los que piden perdón antes del alba.

  • 3:18

    Dios, los ángeles y los que tienen conocimiento atestiguan que no hay más dios que Él, el Equitativo. No hay más dios que Él, el Poderoso, el Sabio.

  • 3:19

    Ciertamente, la religión ante Dios es el Islam. Aquellos a quienes les fue dada la Escritura [Sagrada] no disintieron unos de otros después de haberles llegado el conocimiento sino por envidia entre ellos. Y quien no crea en las señales de Dios [sepa que] Dios es rápido haciendo la cuenta.

  • 3:20

    Así pues, si te discuten di: «Me he sometido a Dios y también los que me siguen.» Y di a quienes les fue dada la Escritura [Sagrada] y [también] a los que no poseen instrucción: «¿Os sometéis?» Si se someten, ciertamente, serán guiados. Pero si dan la espalda, en verdad, tu responsabilidad es sólo informarles. Y Dios observa a Sus siervos.

  • 3:21

    En verdad, a aquellos que no creen en las señales de Dios y matan a los profetas sin derecho y matan a quienes proclaman la justicia, infórmales de (que les aguarda) un castigo doloroso.

  • 3:22

    Esos son los que han arruinado sus obras en esta vida y en la otra y no tendrán quien les auxilie.

  • 3:23

    Has visto a aquellos a quienes les fue entregada una parte de la Escritura [Sagrada]? Se les invita a la Escritura de Dios para que juzgue entre ellos, pero parte de ellos dan la espalda y se niegan [a aceptar la Verdad].

  • 3:24

    Eso es porque dicen: «No nos tocará el Fuego más que unos pocos días.» Sus propias invenciones les han cegado.

  • 3:25

    ¿Qué harán cuando les reunamos para un día sobre el que no hay duda [que ha de venir] y cada alma sea recompensada por lo que hizo y no sean tratados injustamente?

  • 3:26

    Di: «¡Oh Dios, Soberano de todo gobierno! Tú das el gobierno a quien quieres y se lo quitas a quien quieres y das poder a quien quieres y humillas a quien quieres. En Tu mano está todo bien. En verdad, Tú tienes poder sobre todas las cosas.»

  • 3:27

    «Tú introduces la noche en el día e introduces el día en la noche y haces salir lo vivo de lo muerto y lo muerto de lo vivo. Y provees sin límite a quien quieres.»

  • 3:28

    ¡Que los creyentes no tomen por amigos a los que no creen en lugar de a los que creen! Dios no tendrá nada con quien haga eso, excepto que disimule por temor a ellos. Dios os advierte que tengáis cuidado con Él [si Le desobedecéis]. Y a Dios retornamos.

  • 3:29

    Di: «Tanto si ocultáis lo que hay en vuestros pechos, como si lo manifestáis, Dios lo conoce y conoce lo que hay en los cielos y en la Tierra. Y Dios tiene poder sobre todas las cosas.»

  • 3:30

    El día en que cada alma encuentre ante sí lo que hizo de bien y lo que hizo de mal, deseará que haya una gran distancia entre ello y él mismo. Dios os advierte que tengáis cuidado con Él [si Le desobedecéis]. Y Dios es piadoso con Sus siervos.

  • 3:31

    Di: «Si amáis a Dios seguidme, Dios os amará y perdonará vuestros pecados. Dios es Perdonador, Misericordiosísimo con los creyentes.»

  • 3:32

    Di: «¡Obedeced a Dios y al Mensajero!» Pero si dan la espalda, en verdad, Dios no ama a los que no creen.

  • 3:33

    En verdad, Dios eligió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la familia de Imran sobre todo el mundo.

  • 3:34

    Descendientes unos de otros. Dios todo lo oye, todo lo sabe.

  • 3:35

    [Recuerda] cuando dijo la mujer de Imran: «¡Señor mío! En verdad, he hecho voto de consagrar a Ti lo que llevo en mi seno ¡Acéptamelo! En verdad, Tú eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.»

  • 3:36

    Y cuando dio a luz una niña, dijo: «¡Señor, he dado a luz una hembra!» Pero Dios sabía mejor que ella lo que había dado a luz y [que] una hembra no es lo mismo que un varón. «En verdad, la he llamado María y he puesto a ella y a su descendencia bajo Tu protección de Satanás maldecido y lapidado.»

  • 3:37

    Su Señor la aceptó complacido, la hizo crecer bien y la puso bajo la tutela de Zacarías. Siempre que Zacarías entraba a visitarla a su oratorio, encontraba junto a ella provisiones. Decía: «Oh María ¿De dónde te viene esto?» Ella decía: «De Dios.» En verdad, Dios provee sin medida a quien Él quiere.

  • 3:38

    Allí mismo rogó Zacarías a su Señor. Dijo: «¡Señor mío, otórgame una descendencia buena, que venga de Ti! ¡En verdad, Tú [siempre] escuchas la súplica!»

  • 3:39

    Entonces, los ángeles le llamaron mientras él permanecía en pie rezando en su oratorio: «Dios te da la buena nueva de [el nacimiento de] Juan como confirmador de una palabra que viene de Dios. Será eminente y casto y un profeta de entre los justos.

  • 3:40

    Dijo: «¡Señor mío! ¿Cómo podré tener un hijo cuando me ha llegado la vejez y mi esposa es estéril?» Dijo: «Así será. Dios hace lo que quiere.»

  • 3:41

    Dijo: «Señor mío, dame un signo.» Dijo: «Tu signo será que no podrás hablar a la gente durante tres días salvo por señas. Recuerda mucho a tu Señor y glorifícale mañana y tarde.»

  • 3:42

    Y [recuerda] cuando los ángeles dijeron: «¡Oh María! En verdad, Dios te ha escogido y purificado y te ha elegido entre todas las mujeres.»

  • 3:43

    «¡Oh María! ¡Se humilde ante tu Señor y prostérnate e inclínate con los que se inclinan!»

  • 3:44

    Esto son noticias del mundo oculto a los sentidos que te revelamos. Tu no estabas con ellos cuando echaban a suertes con sus cálamos [para ver] quién de ellos se encargaba de la tutela de María, ni estabas con ellos cuando disputaban.

  • 3:45

    [Y recuerda] cuando le dijeron los ángeles: «¡Oh María! ¡Dios te anuncia una palabra que de Él procede! Su nombre es El Mesías, Jesús hijo de María. Será honorable en esta vida y en la otra y de los cercanos [a Dios].

  • 3:46

    Y hablará a las gentes desde la cuna y de adulto y será de los justos.»

  • 3:47

    Ella dijo: «¡Señor mío! ¿Cómo tendré un hijo si no me ha tocado varón?» Dijo: «Así será. Dios crea lo que quiere. Cuando decreta un asunto, le dice: ¡Sé! y es.»

  • 3:48

    «Y Él le enseñará la Escritura [Sagrada] y la Sabiduría y la Torá y el Evangelio.»

  • 3:49

    Y [será Jesús] un profeta [enviado] a los Hijos de Israel [que proclamará]: «En verdad, he venido a vosotros con una señal procedente de vuestro Señor. Crearé para vosotros, del barro, algo con la forma de un pájaro, luego soplaré sobre él y será un pájaro [vivo], con el permiso de Dios. Y sanaré al ciego y al leproso y resucitaré al muerto, con el permiso de Dios. Y os informaré de lo que coméis y de lo que guardáis en vuestras casas [sin haberlo visto]. En verdad, en ello hay una señal [de que yo soy un profeta] para vosotros, si es que sois creyentes,

  • 3:50

    [que vengo] confirmando lo que ya teníais en vuestras manos procedente de la Torá y haciendo lícito para vosotros algunas cosas que se os habían prohibido. Puesto que he venido a vosotros con un signo que procede de vuestro Señor ¡Temed a Dios y obedecedme!

  • 3:51

    En verdad, Dios es mi Señor y vuestro Señor, así pues ¡Adoradle! ¡Este es el camino recto!»

  • 3:52

    Pero cuando Jesús sintió la falta de fe de ellos, dijo: «¿Quiénes serán mis partidarios [en la defensa de la causa que lleva] hacia Dios?» Los apóstoles dijeron: «Nosotros somos los partidarios de Dios. Hemos creído en Dios. Testifica, pues, que nosotros somos musulmanes [a Él sometidos].

  • 3:53

    ¡Señor nuestro! ¡Hemos creído en lo que hiciste descender y hemos seguido al Mensajero! ¡Inscríbenos, pues, con los que dan testimonio!»

  • 3:54

    Y conspiraron [contra Jesús sus enemigos] y Dios [también] conspiró. Pero Dios es Quien mejor trama.

  • 3:55

    [Recuerda] cuando dijo Dios: «¡Oh Jesús! Te tomaré y te elevaré hacia Mí y te purificaré [de las calumnias] de los que no creen. Y colocaré a los que te siguen por encima de los que no creen, hasta el Día del Levantamiento. Luego regresaréis hacia Mí y juzgaré entre vosotros sobre aquello en lo que manteníais diferencias.

  • 3:56

    En cuanto a aquellos que no creen, les castigaré con un severo castigo en esta vida y en la otra y no tendrán quien les auxilie.

  • 3:57

    En cambio, aquellos que crean y obren rectamente serán adecuadamente recompensados. Dios no ama a los opresores.»

  • 3:58

    Esto que te recitamos procede de las señales y del Recuerdo Sabio.

  • 3:59

    Verdaderamente, ante Dios el caso de Jesús es semejante al de Adán. Él lo creó de barro y tras ello le dijo: «¡Sé!» y fue.

  • 3:60

    La Verdad procede de tu Señor. ¡No seas pues de los escépticos!

  • 3:61

    Por tanto, a quien te discuta sobre ello, después del conocimiento que ha venido a ti, dile: «¡Venid! ¡Llamemos a nuestros hijos y a los vuestros, a nuestras mujeres y a las vuestras y a nosotros mismos y a vosotros mismos y supliquemos [el juicio de Dios] y que la maldición de Dios caiga sobre los mentirosos!»

  • 3:62

    Este es, ciertamente, el relato verdadero. No hay más dios que Dios. Y, ciertamente, Dios es el Poderoso, el Sabio.

  • 3:63

    Y si dan la espalda, en verdad, Dios es quien mejor conoce a los corruptores.

  • 3:64

    Di: «¡Oh gente de la Escritura [Sagrada]! Venid a una palabra igual para vosotros y nosotros: Que no adoraremos más que a Dios y que no asociaremos nada a Él y que no nos tomaremos unos a otros como señores junto a Dios.» Y si dan la espalda, decidles entonces: «Sed testigos de que nosotros somos musulmanes.»

  • 3:65

    ¡Oh gente de la Escritura [Sagrada]! ¿Por qué discutís sobre Abraham, si la Torá y el Evangelio no fueron hechos descender sino después de él? ¿Es que no razonáis?

  • 3:66

    Vosotros sois aquellos que discutíais sobre lo que conocíais ¿Por qué discutís sobre lo que no tenéis conocimiento? Dios sabe y vosotros no sabéis.

  • 3:67

    Abraham no era judío ni era cristiano, sino que era un buscador de la Verdad, sometido a Dios [muslim] y no era de los politeístas.

  • 3:68

    En verdad, la gente más cercana a Abraham son aquellos que le seguían y éste profeta y aquellos que creen [en él]. Y Dios es el amigo y guardián de los creyentes.

  • 3:69

    Un grupo de la gente de la Escritura [Sagrada] desearían extraviaros, pero sólo se extravían ellos mismos y no se dan cuenta.

  • 3:70

    ¡Oh gente de la Escritura [Sagrada]! ¿Por qué no creéis en las señales de Dios si sois testigos?

  • 3:71

    ¡Oh gente de la Escritura [Sagrada]! ¿Por qué vestís la Verdad con la falsedad y ocultáis la Verdad, a sabiendas de lo que hacéis?

  • 3:72

    Un grupo de la gente de la Escritura [Sagrada] dice: «Creed al principio de la mañana en lo que fue hecho descender sobre los creyentes y dejad de creer al final de ella, quizás así ellos retornen [de sus creencias a las vuestras].

  • 3:73

    Y no creáis en nadie excepto en quien siga vuestra religión.» Di: «La guía [verdadera] es la guía de Dios y [no creáis] que le fue dado a alguien algo como lo que os fue dado a vosotros o que ellos pueden discutir con vosotros ante vuestro Señor.» Di: «En verdad, el favor está en las manos de Dios y se lo otorga a quien Él quiere. Y la bondad de Dios todo lo alcanza, Él todo lo sabe.

  • 3:74

    Distingue con Su misericordia a quien Él quiere. Dios es el dueño del Favor Inmenso.»

  • 3:75

    Y entre la gente de la Escritura [Sagrada] los hay que si les confías un quintal te lo devuelven [intacto] y quienes si les confías una moneda no te la devuelven sino es reclamándosela con insistencia. Eso es porque ellos dicen: «No tenemos obligaciones con los que no son judíos.» Pero mienten sobre Dios a sabiendas.

  • 3:76

    ¡Sí! Quien sea leal a su compromiso y tema a Dios, sepa que, en verdad, Dios ama a quienes son temerosos.

  • 3:77

    En verdad, aquellos que venden el compromiso con Dios y sus promesas por un precio pequeño no tendrán parte en la otra vida y Dios no les hablará ni les mirará el Día del Levantamiento ni les purificará y tendrán un castigo doloroso.

  • 3:78

    Y, en verdad, hay un grupo de ellos que complican con sus lenguas la Escritura [Sagrada para que penséis que [lo que dicen] pertenece a la Escritura, pero no es de la Escritura y dicen: «Esto proviene de Dios», pero no proviene de Dios y atribuyen a Dios mentiras a sabiendas [de lo que hacen].

  • 3:79

    No es apropiado de un ser humano al que Dios entrega la Escritura [Sagrada], el juicio y la profecía que luego diga a la gente: «Sed mis siervos en lugar de [siervos de] Dios», sino [más bien que les diga]: «Sed espirituales ya que enseñáis la Escritura [Sagrada] y la estudiáis.»

  • 3:80

    Y Él no os ordena que toméis por señores a los ángeles ni a los profetas ¿Va Él a ordenaros que dejéis de creer después de que sois creyentes?

  • 3:81

    Y [recuerda] cuando Dios hizo un pacto con los profetas: «Puesto que os he dado parte de la Escritura [Sagrada] y Sabiduría, cuando venga a vosotros un Mensajero confirmando lo que tenéis, creed en él y ayudadle.» Dijo Él: «¿Acordasteis y aceptasteis Mi pacto en estos términos?» Dijeron: «Lo acordamos.» Dijo Él: «Pues dad testimonio de ello y Yo seré con vosotros uno de los que atestiguan.»

  • 3:82

    Y, quienes tras esto den la espalda, esos serán los transgresores.

  • 3:83

    ¿Acaso buscan algo diferente a la religión de Dios cuando quienes están en los cielos y en la Tierra se someten a Él voluntaria u obligadamente y a Él serán devueltos?

  • 3:84

    Di: «Creemos en Dios y en la revelación que fue hecha descender para nosotros y en la que fue hecha descender para Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las tribus, y en lo que le fue dado a Moisés y a Jesús y a los profetas procedente de su Señor. No hacemos diferencias entre ninguno de ellos y nos sometemos a Él.»

  • 3:85

    Y a quien desee otra creencia diferente al Islam no se le aceptará y en la otra vida será de los perdedores.

  • 3:86

    ¿Cómo va Dios a guiar a un pueblo que descree después de haber creído, habiendo sido testigos de que el Mensajero es verdadero y habiéndoles llegado las pruebas claras? Dios no guía a la gente opresora.

  • 3:87

    Su recompensa es que serán maldecidos por Dios y por los ángeles y por la gente conjuntamente.

  • 3:88

    En ese [estado de maldición] permanecerán eternamente. No se les aliviará el castigo ni tendrán respiro.

  • 3:89

    Excepto a quienes se arrepientan tras ello y se corrijan pues, en verdad, Dios es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.

  • 3:90

    En verdad, a quienes no crean después de haber tenido fe e incrementen su incredulidad, no les será aceptado su arrepentimiento. Esos son los extraviados.

  • 3:91

    En verdad, a aquellos que no creen y mueren sin ser creyentes, aunque ofrecieran como recate la Tierra llena de oro, no se les aceptaría. Les aguarda un castigo doloroso y no tendrán quien les auxilie.

  • 3:92

    No obtendréis la virtud hasta que no gastéis en caridad de aquello que amáis. Y cualquier cosa que gastéis Dios lo sabrá.

  • 3:93

    Todos los alimentos [puros] eran lícitos para los Hijos de Israel excepto aquello que Israel se prohibió a sí mismo antes de que descendiera la Torá. Di: «Traed la Torá y leedla si es que decís la verdad.»

  • 3:94

    Quienes inventen mentiras sobre Dios después de esto, esos serán los opresores.

  • 3:95

    Di: «Dios ha dicho la Verdad. Seguid, pues, las creencias de Abraham, que era un buscador de la Verdad y no uno de los politeístas.»

  • 3:96

    En verdad, la primera Casa establecida para la humanidad como bendición y guía es, sin duda, la de Bakka.

  • 3:97

    En ella hay signos claros, [entre ellos] la morada de Abraham. Y quien entre en ella estará seguro. Dios ha ordenado a las gentes la peregrinación a la Casa, si disponen de medios. Y quien reniegue (de su obligación y no realice la peregrinación, sepa que) Dios no necesita de nadie.

  • 3:98

    Di: «¡Oh gente de la Escritura [Sagrada]! ¿Por qué no creéis en las señales de Dios? Dios es testigo de lo que hacéis.»

  • 3:99

    Di: «¡Oh gente de la Escritura «Sagrada»! ¿Por qué dificultáis la senda de Dios a los que creen y tratáis de complicarla, cuando sois testigos [de que es verdadera]? Dios no está desatento a lo que hacéis.»

  • 3:100

    ¡Oh los que creéis! Si obedecéis a un grupo de los que recibieron la Escritura [Sagrada] conseguirán que, después de haber creído, regreséis a la incredulidad.

  • 3:101

    ¿Cómo podéis no creer cuando se os recitan los versículos de Dios y entre vosotros está Su Mensajero y quien se refugie en Dios será guiado a un camino recto?

  • 3:102

    ¡Oh los que creéis! ¡Temed a Dios como debe ser temido y no muráis sin estar a Él sometidos!

  • 3:103

    Y aferraos a la cuerda de Dios todos juntos y no os dividáis. Y recordad la merced de Dios con vosotros cuando erais enemigos y Él unió vuestros corazones y os convertisteis, por Su merced, en hermanos y estabais al borde del abismo del Fuego y os salvo de él. Así es como Dios os explica claramente sus signos. Quizás así os guiéis

  • 3:104

    y surja de vosotros una comunidad que invite al bien, ordene hacer lo que es correcto y prohíba hacer el mal. Esos serán los triunfadores.

  • 3:105

    Y no seáis como aquellos que se dividieron y se enfrentaron después de haber venido a ellos las pruebas claras. Esos tendrán un castigo inmenso

  • 3:106

    el día en que unos rostros se iluminen y otros se ensombrezcan. En cuanto a aquellos que sus rostros se ensombrezcan [se les dirá]: «¿Descreísteis después de haber tenido fe? Saboread ahora el castigo por aquello en lo que dejasteis de creer.»

  • 3:107

    Pero aquellos cuyos rostros se iluminen estarán eternamente en la misericordia de Dios.

  • 3:108

    Esas son las señales de Dios. Te las recitamos conforme a la Verdad. Y Dios no desea oprimir a nadie.

  • 3:109

    Y a Dios pertenece lo que hay en los cielos y en la Tierra. Todo será devuelto a Dios.

  • 3:110

    Sois la mejor comunidad que se ha creado para los seres humanos. Ordenáis el bien, prohibís el mal y creéis en Dios. Y si la gente de la Escritura [Sagrada] creyera, sería mejor para ellos. Entre ellos los hay que son creyentes, pero la mayoría de ellos son pecadores.

  • 3:111

    Jamás podrán perjudicaros excepto muy poco y si combaten contra vosotros huirán dándoos la espalda y entonces no serán auxiliados.

  • 3:112

    La humillación les golpeará donde quiera que se encuentren, excepto que Dios les proteja o les protejan los hombres. Han conseguido enfadar a Dios y les ha golpeado la miseria por haber desmentido las señales de Dios y porque, sin tener derecho, mataron a los profetas y porque fueron desobedientes y transgresores.

  • 3:113

    No todos son iguales. Entre la gente de la Escritura [Sagrada] hay una comunidad recta que recita los versículos de Dios en mitad de la noche y humillan sus frentes hasta el suelo en adoración.

  • 3:114

    Creen en Dios y en el Último Día y ordenan lo que está bien y prohíben el mal. Compiten con premura en [la realización de] buenas acciones y son de los justos.

  • 3:115

    Y el bien que hacen no les será ignorado. Dios conoce bien a los que son temerosos.

  • 3:116

    En verdad, a aquellos que no creen, ni sus riquezas ni sus hijos les servirán de nada ante Dios. Esos son la gente del Fuego, en el cual permanecerán eternamente.

  • 3:117

    Lo que gastan en esta vida es semejante a un viento helado que azota los cultivos de unas gentes que se han oprimido a sí mismas y los destruye. No es Dios quien les oprimió, sino ellos mismos quienes se oprimen.

  • 3:118

    ¡Oh los que creéis! No toméis como amigos íntimos a quienes no sean de los vuestros. No dejarán de intentar corromperos. Les gustaría veros en dificultades. El odio asoma por sus bocas pero lo que ocultan sus pechos es peor aun. Os hemos explicado las señales claramente, si lo pensáis.

  • 3:119

    Vosotros les amáis pero ellos no os aman. Y [eso es porque] vosotros creéis en todas las Escrituras [Sagradas]. Y cuando se encuentran con vosotros dicen: «¡Creemos!» Pero cuando están solos se muerden las puntas de los dedos del odio que os tienen. Di: «¡Que vuestro odio os mate!» En verdad, Dios conoce bien lo que hay en el interior de los pechos.

  • 3:120

    Si os ocurre algo bueno les molesta y si os sobreviene una dificultad se alegran por ello, pero si sois pacientes y temerosos de Dios, sus intrigas no os perjudicarán en absoluto. En verdad, Dios tiene bajo control lo que ellos hacen.

  • 3:121

    Y [recuerda] cuando al principio de la mañana te alejaste de tu familia para situar a los creyentes en sus puestos de batalla. Dios todo lo oye, todo lo sabe.

  • 3:122

    [Y recuerda también] cuando dos grupos de los vuestros flaquearon y proyectaron desertar y Dios les infundió ánimo. ¡Que los creyentes depositen su confianza únicamente en Dios!

  • 3:123

    Ciertamente Él os ayudó en Badr cuando estabais en inferioridad. Temed, pues, a Dios. Quizás así agradezcáis.

  • 3:124

    [Y recuerda el día de Badr] cuando decías a los creyentes: «¿Acaso para vosotros no es suficiente que vuestro Señor os refuerce con tres mil ángeles descendiendo [de los cielos]?

  • 3:125

    Sí, si sois pacientes y temerosos y os atacan de improviso, [hoy también] Dios os reforzará con cinco mil ángeles portadores de distintivos.»

  • 3:126

    Y Dios no lo hace sino [para alegraros] con una buena noticia y para tranquilizar vuestros corazones, pues la victoria solamente proviene de Dios [que es] el Poderoso, el Sabio,

  • 3:127

    y para destruir a una parte de los que no creen o para derrotarles y que regresen fracasados [a La Meca].

  • 3:128

    Tú no eres en absoluto responsable de este asunto o de si Dios les perdona o les castiga porque son opresores.

  • 3:129

    A Dios pertenece lo que hay en los cielos y en la Tierra. Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere. Dios es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.

  • 3:130

    Oh los que creéis! ¡No os alimentéis de la usura, doblando una y otra vez [vuestros capitales]! Temed a Dios. Quizás así tengáis éxito.

  • 3:131

    Y temed el Fuego que ha sido preparado para los que no creen.

  • 3:132

    Y obedeced a Dios y al Mensajero, para que así se tenga clemencia con vosotros.

  • 3:133

    Y apresuraos hacia el perdón de vuestro Señor y hacia un jardín cuya extensión es como los cielos y la Tierra y que ha ido preparado para los temerosos de Dios,

  • 3:134

    aquellos que reparten de sus riquezas en la prosperidad y en la adversidad y aquellos que contienen su ira y perdonan a las personas, pues Dios ama a los que hacen el bien.

  • 3:135

    Y aquellos que, cuando cometen un pecado o son injustos consigo mismos, recuerdan a Dios y buscan el perdón por sus pecados, pues ¿Quién perdona los pecados sino Dios? y no reinciden en lo que hicieron [mal] ahora que lo saben.

  • 3:136

    Esos obtendrán en recompensa el perdón de su Señor y jardines de cuyas profundidades brotan los arroyos, en los que estarán eternamente. ¡Qué hermosa es la recompensa de los que obran [bien]!

  • 3:137

    Antes de vosotros también hubo tradiciones. Viajad, pues, por la Tierra y observad cual fue el fin de los desmentidores [de la Verdad].

  • 3:138

    Eso es una evidencia para toda la humanidad y una guía y una advertencia para los temerosos de Dios.

  • 3:139

    Y no desfallezcáis ni os apenéis pues, si tenéis fe, seréis los vencedores.

  • 3:140

    Si sufrís una herida, ellos también sufrieron una herida semejante. Nosotros hacemos que días así se alternen entre las gentes, para que conozca Dios quienes son los creyentes y tomar de entre vosotros mártires. Y Dios no ama a los opresores.

  • 3:141

    Y para que Dios ponga a prueba a quienes tienen fe [y les perdone] y extermine a los que no creen.

  • 3:142

    ¿O acaso contabais con entrar en el Jardín sin que Dios sepa previamente quiénes de vosotros se han esforzado y conozca a los que tienen paciencia?

  • 3:143

    Ciertamente, deseabais la muerte antes de encontraros con ellos y, ciertamente, la visteis con vuestros propios ojos y observasteis [como es].

  • 3:144

    Y Muhammad no es más que un Mensajero. Antes de él hubo también otros Mensajeros. ¿Acaso si muere o es matado volveréis a vuestras creencias anteriores? Pues [sabed que] quien vuelva a sus creencias anteriores no puede perjudicar a Dios en absoluto. Y Dios pronto recompensará a los agradecidos.

  • 3:145

    Nadie puede morir sin permiso de Dios y según un plazo fijado previamente. Y a quien desee la recompensa de esta vida le daremos de ella y a quien desee la recompensa de la otra vida le daremos de ella. Y pronto recompensaremos a los que son agradecidos.

  • 3:146

    ¡Cuántos profetas combatieron, y muchos de sus seguidores espirituales con ellos, y no se desanimaron por las dificultades que hubieron de soportar en la senda de Dios ni mostraron debilidad ni se abatieron! Dios ama a los pacientes.

  • 3:147

    Y lo único que dijeron fue: «¡Dios nuestro, perdónanos los pecados y los excesos cometidos y consolida nuestros pasos y auxílianos ante la gente que no cree!»

  • 3:148

    Y Dios les dio la recompensa de esta vida y la buena recompensa de la otra. Dios ama a los virtuosos.

  • 3:149

    ¡Oh los que creéis! Si obedecéis a aquellos que no creen, harán que volváis hacia atrás y os convertiréis en perdedores.

  • 3:150

    [Ellos no son vuestros protectores] sino que Dios es vuestro Protector y Señor y el mejor auxiliador.

  • 3:151

    Pronto infundiremos el terror en el corazón de los que no creen por haber adorado a otros como a Dios, cuando Él no había hecho descender sobre esos poder alguno. Y su morada será el Fuego. ¡Qué mala es la morada de los opresores!

  • 3:152

    Ciertamente, Dios cumplió la promesa que os hizo cuando los estabais venciendo con Su permiso, hasta que [al final de la batalla] flaqueasteis y discutisteis y desobedecisteis [al Mensajero] después que Dios os hizo ver [la victoria] que queríais. Entre vosotros los hay que aman esta vida y los hay que aman la otra. Luego os cambió por ellos para poneros a prueba y [tras ello] ciertamente, os perdonó, pues Dios reserva su favor para los creyentes.

  • 3:153

    [Y recordad] cuando os marchasteis sin preocuparos por nadie y el Mensajero os llamaba a proteger la retaguardia. Él os compensó una tristeza con otra para que no estuvieseis tristes por lo que habíais perdido ni por la desgracia que os había ocurrido. Y Dios está bien informado de lo que hacéis.

  • 3:154

    Luego, tras la aflicción, hizo descender sobre vosotros seguridad [en forma de] un sueño ligero que envolvió a un grupo de vosotros mientras que otro grupo, más preocupado por ellos mismos, pensaban sobre Dios lo que no es verdad, con dudas propias de la época de la ignorancia, diciendo: «¿Tenemos nosotros algo que ver en este asunto?» Di: «En verdad, todo el asunto pertenece a Dios.» Esconden en sus corazones lo que no manifiestan ante ti. Dicen: «Si hubiéramos tenido algo que ver en el asunto no nos habrían matado aquí.» Diles: «Aunque hubierais permanecido en vuestras casas, a aquellos para los que estaba escrita, la muerte les habría sorprendido en sus lechos.» Fue así para que Dios pusiera a prueba lo que tenéis en vuestros pechos y para purificar lo que hay en vuestros corazones. Dios conoce bien lo que hay en los pechos.

  • 3:155

    En verdad, a aquellos de vosotros que dieron la espalda el día en que se encontraron los dos ejércitos, Satanás les hizo tropezar por algo que habían cometido, pero Dios les ha perdonado. En verdad, Dios es perdonador, indulgente.

  • 3:156

    ¡Oh, los que creéis! No seáis como aquellos que no creen y dijeron de sus hermanos cuando salían de viaje o iban de incursión: «Si se hubieran quedado junto a nosotros no habrían muerto ni les habrían matado.» ¡Haga Dios que eso les remuerda en los corazones! Dios da la vida y la muerte y Dios observa lo que hacéis.

  • 3:157

    Y si sois matados por la causa de Dios o morís, el perdón y la misericordia de Dios es mejor que lo que ellos reúnen.

  • 3:158

    Y si morís o sois matados, ciertamente, regresaréis a Dios.

  • 3:159

    En verdad, por una misericordia de Dios, fuiste blando con ellos, pues, si hubieras sido seco y duro de corazón, rápidamente se hubieran apartado de ti. Por tanto, perdónales y pide el perdón para ellos y consúltales en el asunto. Después, cuando tomes una decisión, confía en Dios. En verdad, Dios ama a los que confían en Él.

  • 3:160

    Si Dios os ayuda, nadie podrá venceros y si os abandona ¿Quién podrá ayudaros después de Él? ¡Que los creyentes confíen en Dios!

  • 3:161

    No es propio de un profeta el fraude. Y quien defraude vendrá el Día del Levantamiento con lo que defraudó. Luego, cada uno recibirá la recompensa de lo que haya hecho y nadie será tratado injustamente.

  • 3:162

    ¿Acaso quien persigue la satisfacción de Dios es igual que quien disgusta a Dios y su morada es el Infierno? ¡Qué mal destino!

  • 3:163

    Cada uno de ellos tendrá un grado de proximidad junto a Dios. Y Dios observa lo que hacen.

  • 3:164

    En verdad, Dios agracia a los creyentes al designar un Mensajero de entre ellos mismos, que les recita Sus versículos y les purifica y les instruye en la Escritura [Sagrada] y en la Sabiduría, cuando antes estaban en un extravío evidente.

  • 3:165

    Acaso cuando os sobreviene una desgracia, habiendo vosotros provocado una des gracia doblemente grande, decís: «¿De dónde nos viene esto?» Di: «De vosotros mismos.» En verdad, Dios tiene poder sobre todas las cosas.

  • 3:166

    Y lo que os afligió el día en que se enfrentaron los dos grupos fue con el permiso de Dios y para conocer quiénes eran creyentes

  • 3:167

    y quiénes eran hipócritas. Se les dijo: «¡Venid! ¡Combatid en la senda de Dios o defendeos!» Dijeron: «Si supiéramos que habría un combate, sin duda que os seguiríamos.» Ese día, ellos estaban más cerca de la incredulidad que de la fe. Dicen con sus bocas lo que no hay en sus corazones. Pero Dios conoce mejor lo que esconden.

  • 3:168

    [Los hipócritas son] aquellos que, mientras se quedaban sentados, decían de sus hermanos: «Si nos hubieran obedecido no les habrían matado.» Di: «¡Apartad la muerte de vosotros mismos, si es que sois veraces!»

  • 3:169

    Y no creáis en absoluto que aquellos que han sido matados en la senda de Dios están muertos. Sino que están vivos y provistos de todo junto a su Señor.

  • 3:170

    Contentos por el favor que Dios les ha otorgado y felicitándose por aquellos que todavía no les han alcanzado y han quedado atrás, porque no tienen por qué temer y no estarán tristes.

  • 3:171

    Regocijándose de la merced y el favor de Dios y porque Dios no deja que se pierda la recompensa de los creyentes,

  • 3:172

    aquellos que respondieron a la llamada de Dios y del Mensajero aun después de haber sido heridos. Para los que han actuado bien y han sido temerosos de desagradar a Dios hay una recompensa inmensa.

  • 3:173

    Aquellos a quienes las gentes les dijeron: «En verdad, la gente se ha juntado contra vosotros ¡Temedles!» Y eso incremento su fe y dijeron: «¡Dios nos basta! ¡Él es el mejor protector!»

  • 3:174

    Y han regresado, por una Gracia y un Favor de Dios, sin sufrir mal. Buscaron la satisfacción de Dios y Dios es el Dueño del Favor inmenso.

  • 3:175

    En verdad, vosotros sois el Demonio. Él asusta [solamente] a quienes son amigos suyos. ¡Así que no tengáis miedo de ellos, tened miedo de Mí, si es que sois creyentes!

  • 3:176

    Que no te entristezcan aquellos que se precipitan al mundo de la incredulidad. En verdad, ellos no perjudican en nada a Dios. Dios quiere que no tengan parte en la otra vida. Y para ellos hay un castigo inmenso.

  • 3:177

    En verdad, aquellos que compran la incredulidad con la fe no perjudican a Dios en nada y para ellos hay un castigo doloroso.

  • 3:178

    Que aquellos que no creen no piensen que si les damos un plazo es para su bien. En verdad, les concedemos un plazo para que acumulen malas acciones. Para ellos hay un castigo humillante.

  • 3:179

    Dios no va a dejar a los creyentes en el estado en el que os encontráis, sin separar al malo del bueno, ni va Dios a mostraros lo que está oculto a los sentidos, pero Dios escoge de entre Sus profetas a quien Él quiere. Así pues, creed en Dios y en Sus Mensajeros. Si creéis y teméis tendréis una recompensa inmensa.

  • 3:180

    Y no crean aquellos que son tacaños con lo que Dios les ha favorecido que eso es un bien para ellos, pues es para su mal. El día del Levantamiento llevarán al cuello lo que acumularon en su avaricia. A Dios pertenece la herencia de los cielos y de la Tierra y Dios está bien informado de lo que hacéis.

  • 3:181

    Dios, sin duda, ha escuchado las palabras de aquellos que dijeron: «En verdad, Dios es pobre y nosotros somos ricos.» Tomaremos nota de lo que han dicho y de que mataron sin derecho a los profetas y les diremos: «Saboread el tormento del Fuego.

  • 3:182

    Eso es por lo que hicisteis, pues Dios no oprime a los siervos.»

  • 3:183

    Esos son quienes dijeron: «En verdad, Dios ha establecido una alianza con nosotros para que no creamos en ningún Mensajero hasta que venga a nosotros con una ofrenda que el fuego devore.» Di: «Antes de mí vinieron a vosotros, por cierto, Mensajeros con las señales claras y con lo que habéis dicho ¿Por qué, pues, los matasteis, si sois sinceros?»

  • 3:184

    Y si te desmienten, en verdad, antes de ti fueron desmentidos otros Mensajeros que vinieron con las señales claras, y con los Salmos y con la Escritura Luminosa.

  • 3:185

    Todo ser saboreará la muerte. Pero, hasta el Día del Levantamiento no recibiréis toda vuestra recompensa. Quien sea librado del Fuego e introducido en el Jardín, sin duda habrá triunfado. La vida de este mundo no es más que disfrute de la vanidad.

  • 3:186

    Ciertamente, seréis puestos a prueba en vuestras riquezas y en vuestras personas y, ciertamente, de quienes tuvieron la Escritura [Sagrada] antes que vosotros y de los politeístas, escucharéis muchos insultos. Pero si sois pacientes y temerosos de Dios, eso sí que, en verdad, es dar muestra de firmeza en los asuntos.

  • 3:187

    Y [recordad] cuando Dios estableció un acuerdo con aquellos a quienes les fue dada la Escritura [Sagrada]: «Explicádsela a la gente y no la ocultéis.» Pero ellos le dieron la espalda y la vendieron por poco precio. ¡Qué mal negocio hicieron!

  • 3:188

    No creas que aquellos que se alegran de lo que han hecho [malo] y quieren que se les agradezca lo que no han hecho, están a salvo del castigo. ¡Tendrán un castigo doloroso!

  • 3:189

    ¡A Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, y Dios tiene poder sobre todas las cosas!

  • 3:190

    En verdad, en la Creación de los cielos y de la Tierra y en la diferencia entre la noche y el día, hay señales para los dotados de intelecto.

  • 3:191

    Aquellos que recuerdan a Dios de pie, sentados o acostados, y que reflexionan sobre la Creación de los cielos y la Tierra [y dicen]: «¡Oh, Señor nuestro! ¡No has creado todo esto en vano! ¡Glorificado seas! ¡Líbranos del castigo del Fuego!

  • 3:192

    ¡Señor nuestro! ¡A quien Tú [por sus actos] introduces en el Fuego, ciertamente, lo has humillado merecidamente! ¡Los opresores no tendrán quien les auxilie!

  • 3:193

    ¡Señor nuestro! ¡En verdad, hemos escuchado a uno que convocaba a la fe!: “¡Creed en vuestro Señor!” y hemos creído. ¡Señor nuestro! ¡Perdona, pues, nuestros pecados y cubre nuestras malas acciones y, al morir, reúnenos con los buenos!

  • 3:194

    ¡Señor nuestro! ¡Danos lo que nos has prometido por medio de Tus profetas! ¡Y no nos avergüences el Día del Levantamiento! ¡En verdad, Tú no incumples lo prometido!»

  • 3:195

    Su Señor les respondió a su súplica: «En verdad, Yo no dejo que se pierda la obra de nadie que obre bien, sea hombre o mujer. Procedéis unos de otros. Ocultaré los pecados de aquellos que emigraron y fueron sacados de sus casas y fueron molestados por Mi causa y combatieron y fueron matados, y Les haré entrar en Jardines por los cuales fluyen arroyos. ¡Recompensa procedente de Dios! ¡Y Dios tiene junto a Él la mejor recompensa!»

  • 3:196

    ¡Que no te impresione el ir y venir de aquellos que no creen!

  • 3:197

    ¡ [Tendrán] un pequeño disfrute y luego su morada será el infierno de Yahannam! ¡Qué mal lecho!

  • 3:198

    Pero, para aquellos que temieron disgustar a su Señor hay Jardines de cuyas profundidades brotan ríos, en los que estarán eternamente hospedados junto a Dios. ¡Y lo que hay junto a Dios es mejor para los buenos!

  • 3:199

    Y, en verdad, de entre la gente de la Escritura [Sagrada], hay quienes creen en Dios y en lo que fue hecho descender para vosotros y en lo que fue hecho descender para ellos. Humildes ante Dios, no venden las señales de Dios a poco precio. Esos tendrán su recompensa junto a su Señor. En verdad, Dios es rápido haciendo las cuentas.

  • 3:200

    ¡Oh, creyentes! ¡Sed pacientes y aguantad con firmeza y manteneos preparados para el combate y temed a Dios! ¡Quizás, así, tengáis éxito!

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