7 ARAF

  • 7:1

    Alif, lam, mim, sad.

  • 7:2

    Esta es la Escritura que se hizo descender a ti para que amonestes con ella y sea un recuerdo para los creyentes. Por tanto, que no haya preocupación en tu pecho por causa de ella.

  • 7:3

    ¡Seguid, pues o que se hizo descender para vosotros procedente de vuestro Señor y no sigáis, aparte de Él, a ningún otro amigo y protector! ¡Qué poco recapacitáis!

  • 7:4

    ¡Cuántas ciudades hemos destruido! ¡Nuestro castigo llegó a ellas en la noche o mientras dormían la siesta!

  • 7:5

    Y cuando les llegó Nuestro castigo su súplica fue solamente decir: «En verdad, fuimos opresores.»

  • 7:6

    Sin duda, interrogaremos a quienes les fueron enviados profetas y, sin duda, interrogaremos a los profetas mismos.

  • 7:7

    Luego, ciertamente, les explicaremos, con conocimiento, lo que hacían, pues no estábamos ausentes.

  • 7:8

    Ese día, la balanza será la Verdad. Aquellos cuyos actos hayan sido de peso serán los triunfadores

  • 7:9

    y, aquellos cuyos actos hayan sido ligeros serán quienes se habrán perdido a sí mismos por haber sido injustos con Nuestras señales.

  • 7:10

    Ciertamente, os dimos poder en la Tierra y pusimos en ella medios de vida para vosotros. ¡Qué poco agradecidos sois!

  • 7:11

    Ciertamente, os hemos creado, luego os hemos dado forma [física], luego dijimos a los ángeles: «¡Postraos ante Adán!» Y todos ellos se postraron excepto Iblís, que no fue de los que se postraron.

  • 7:12

    Dijo (Dios): «¿Qué te impidió postrarte cuando te lo ordené?» Dijo (Iblís): «Yo soy mejor que él. Me has creado de fuego y a él le has creado de barro.»

  • 7:13

    Dijo (Dios): «¡Desciende de ella! En ella no se puede uno llenar de soberbia, por lo tanto ¡Sal! ¡Eres de los seres de poca categoría espiritual!»

  • 7:14

    Dijo (Iblís): «Otórgame de plazo hasta el día en que ellos sean resucitados.»

  • 7:15

    Dijo (Dios): «¡En verdad, tendrás tu plazo de espera!»

  • 7:16

    Dijo (Iblís): «Por haberme Tú extraviado, yo les induciré a apartarse de Tu camino recto.

  • 7:17

    Llegaré a ellos por delante y por detrás, por su derecha y por su izquierda y encontrarás que la mayoría de ellos no son agradecidos.»

  • 7:18

    Dijo (Dios): «¡Sal de aquí, deshonrado, desterrado! ¡Con quien te siga de ellos (y contigo), con todos vosotros, llenaré el Infierno!»

  • 7:19

    Y «¡Oh, Adán! Tú y tu pareja vivid en el Jardín y comed de lo que queráis, pero no os acerquéis a este árbol, pues seríais de los opresores.»

  • 7:20

    Entonces, Satanás les susurró a ambos para mostrarles su desnudez ignorada, diciéndoles: «Vuestro Señor os ha prohibido este árbol para que no lleguéis a ser ángeles o para que no viváis eternamente.»

  • 7:21

    Y les juró a ambos: «En verdad, soy para vosotros dos un buen consejero.»

  • 7:22

    Con mentiras les hizo caer y cuando probaron del árbol se les evidenció a ambos su desnudez y comenzaron a cubrirse mutuamente con hojas del Jardín. Pero su Señor les llamó: «¿No os prohibí ese árbol y os dije que Satanás era para vosotros un enemigo declarado?»

  • 7:23

    Ambos dijeron: «¡Señor nuestro! Hemos oprimido a nuestra propia alma y si Tú no nos perdonas y tienes clemencia de nosotros, seremos sin duda de los perdedores.»

  • 7:24

    Dijo (Dios): «¡Descended! Seréis enemigos los unos de los otros. La Tierra será durante un tiempo vuestro lugar de estancia y de sustento.»

  • 7:25

    Dijo: «En ella viviréis y en ella moriréis y de ella seréis sacados.»

  • 7:26

    ¡Oh, hijos de Adán! Ciertamente, hemos creado para vosotros vestidos con los que cubrir vuestra desnudez y como adorno, pero la mejor vestidura es el temor de Dios. Esta es una de las señales de Dios. Quizás así sean agradecidos.

  • 7:27

    ¡Oh, hijos de Adán! ¡No permitáis que Satanás os engañe, igual que hizo salir a vuestros padres del Paraíso, despojándoles de sus vestiduras para que ambos vieran su propia desnudez! En verdad, él y los suyos os ven desde donde vosotros no les veis. En verdad, Nosotros pusimos a los demonios como tutores de aquellos que no tienen fe.

  • 7:28

    Y cuando cometen una indecencia, dicen: «Nuestros antepasados hacían lo mismo. Dios nos ordenó hacerlo» Di: «¡Dios jamás ordena cometer indecencias! ¿Atribuís a Dios lo que no sabéis?»

  • 7:29

    Di: «Mi Señor ha ordenado la justicia y la equidad. Poned toda la atención de vuestro corazón en Él en todos vuestros actos de adoración e invocadle y que vuestra creencia sincera sea para Él.» Y sabed que, igual que Él os creó la primera vez, regresaréis.

  • 7:30

    Un grupo al que Él ha guiado y otro grupo que merecían el extravío. En verdad, ellos tomaron a los demonios como protectores, en lugar de a Dios, y creen que así están bien guiados.

  • 7:31

    ¡Oh, hijos de Adán! Poneos vuestros adornos cada vez que recéis, y comed y bebed, pero sin excesos, pues a Él no le agradan quienes se extralimitan.

  • 7:32

    Di: «¿Quién prohíbe los adornos y los buenos alimentos que Dios ha creado para Sus criaturas?» Di: «Esto es para quienes creen, mientras dure su vida en este mundo, pero será solamente para ellos el Día del Levantamiento.» Así es como Nosotros explicamos nuestras indicaciones para la gente que tiene conocimiento y entendimiento.

  • 7:33

    Di: «En verdad, mi Señor solamente ha prohibido la indecencia y los malos comportamientos públicos o privados, el pecado, la agresión sin derecho, que adoréis como si fuera Dios aquello a lo que Él no ha concedido ninguna autoridad y poder y que atribuyáis a Dios lo que no sabéis.»

  • 7:34

    Toda comunidad tiene un plazo de vida y cuando venza su plazo no podrán retrasarlo ni una hora ni tampoco adelantarlo.

  • 7:35

    ¡Oh, hijos de Adán! Si, de entre vosotros mismos, os llegan profetas que os comunican Mis indicaciones, quienes tengan temor de Dios y corrijan sus malos actos no tendrán que temer y no estarán tristes.

  • 7:36

    Pero aquellos que desmientan Nuestras indicaciones y se muestren altivos ante ellas serán la gente del Fuego en el cual estarán eternamente.

  • 7:37

    ¿Quién, pues, es más opresor que quien inventa mentiras sobre Dios o desmiente Sus indicaciones? Esos recibirán la parte que les fue decretada, hasta que lleguen a ellos Nuestros enviados, tomen sus almas y les digan: “¿Dónde están aquellos a quienes invocabais en lugar de Dios?” Dirán: «Se apartaron de nosotros» y testificarán contra ellos mismos que ocultaban la Verdad.

  • 7:38

    Dirá (Dios): «Entrad en el Fuego, con las comunidades de genios y humanos semejantes a vosotros que os precedieron.» Cada vez que una comunidad entre maldecirá a su hermana. Hasta que, cuando todas ellas se encuentren reunidas en él, la última de ellas diga de la primera: «¡Señor nuestro! ¡Ellos fueron quienes nos extraviaron! ¡Dales, pues, doble castigo del Fuego!» Dirá (Dios): «Será el doble para cada una, pero no lo sabéis.»

  • 7:39

    Y el primero de ellos dirá al último: «No nos aventajáis en nada, así que gustad el castigo por lo que habéis hecho.»

  • 7:40

    En verdad, no se abrirán las puertas del Cielo para quienes niegan Nuestros signos o se llenan de soberbia ante ellos y no entrarán en el Jardín mientras no pase el camello por el ojo de la aguja. Así es como recompensamos a quienes hacen el mal.

  • 7:41

    Tendrán el Infierno por lecho y sobre ellos cobertores de fuego. Así es como recompensamos a los opresores.

  • 7:42

    Pero quienes crean y obren rectamente -Nosotros no exigimos a nadie más allá de sus posibilidades- serán la gente del Jardín, en el cual estarán eternamente.

  • 7:43

    Extraeremos de sus pechos lo que quede de rencor o envidia y los arroyos fluirán a sus pies. Y dirán: «Alabado sea Dios, Quien nos guió a esto. Nunca habríamos encontrado la dirección si Dios no nos hubiese guiado. Ciertamente, los profetas de nuestro Señor, vinieron con la Verdad.» Se les convocará diciendo: «Este es el Jardín que se os ha dado en herencia por lo que habéis hecho.»

  • 7:44

    Las gentes del Jardín dirán a las gentes del Fuego: «En verdad, encontramos que aquello que nuestro Señor nos prometió era cierto. ¿Era también cierto lo que os prometió vuestro Señor?» Dirán: «Sí.» Entonces un pregonero anunciará: «¡Que la maldición de Dios sea con los opresores!

  • 7:45

    ¡Aquellos que intentan apartar a la gente del camino de Dios, tratando de complicarlo y mostrarlo tortuoso y que no creen en la otra vida!»

  • 7:46

    Y entre ambos habrá una barrera y en los lugares elevados habrá hombres que reconocerán a cada uno de ellos por sus señales y que se dirigirán a las gentes del Jardín diciendo: «La paz sea con vosotros», pero no entrarán en él aunque desean ardientemente hacerlo.

  • 7:47

    Y, cuando vuelvan su vista hacia las gentes del Fuego, dirán: «¡Señor nuestro! ¡No nos pongas con la gente opresora!»

  • 7:48

    Y los hombres de los lugares elevados se dirigirán a algunas personas a las que reconocerán por sus señales, diciéndoles: «De nada os ha servido cuanto amasasteis y lo soberbios que erais.»

  • 7:49

    «¿Son éstos aquéllos de quienes jurabais que Dios no tendría misericordia de ellos?» «¡Entrad en el Jardín! ¡No tendréis por qué temer y no estaréis tristes!»

  • 7:50

    Y las gentes del Fuego se dirigirán a las gentes del Jardín diciendo: «¡Facilitadnos algo de agua o algo de lo que os proveyó vuestro Señor!» Ellos dirán: «En verdad, Dios ha prohibido ambas cosas para los que no creen.

  • 7:51

    Aquellos que no dieron importancia a sus creencias y jugaron con ellas, atrapados por la vida mundanal.» Hoy Nosotros nos olvidaremos de ellos, de la misma manera que ellos se olvidaron de la cita que tenían para este Día y negaron Nuestras señales.

  • 7:52

    Ciertamente, trajimos para ellos una Escritura, que explicamos con conocimiento, como guía y misericordia para una gente que cree.

  • 7:53

    ¿Acaso esperan otra cosa que la aclaración de la realidad a la que aluden sus versículos? El día en que se explique la realidad a la que alude la Escritura, quienes anteriormente la habían olvidado dirán: «Ciertamente, los Mensajeros de nuestro Señor vinieron con la Verdad. ¿Habrá alguien que interceda por nosotros o que nos haga regresar para que podamos actuar de manera diferente a como hemos actuado?» En verdad, habrán echado a perder sus almas y se habrá alejado de ellos aquello que inventaban.

  • 7:54

    En verdad, vuestro Señor es Dios, Quien creó los cielos y la Tierra en seis días y después se instaló en el Trono. Hace que la noche cubra al día, al cual sigue con premura. Y (creó) el Sol, la Luna y las estrellas, todos ellos obedientes a Su orden. ¿Acaso no pertenecen a Él la Creación y el imperativo creador? ¡Bendito sea Dios, Señor del Universo!

  • 7:55

    Suplicad a vuestro Señor con humildad y en secreto. En verdad, Él no ama a los transgresores.

  • 7:56

    Y no corrompáis en la Tierra después de haber sido restablecidos los valores morales y espirituales, e imploradle con temor y esperanza. En verdad, la misericordia de Dios está cerca de quienes hacen el bien.

  • 7:57

    Él es Quien envía los vientos como nuncios de Su misericordia. Cuando transportan nubes cargadas de lluvia Nosotros los dirigimos hacia una tierra muerta y hacemos que el agua descienda a ella, haciendo así que surjan toda clase de frutos. De la misma manera haremos salir a los muertos. Quizá así os dejéis amonestar.

  • 7:58

    La buena tierra da su vegetación con el permiso de su Señor y la que es mala da pero con escasez. Así es como Nosotros explicamos los signos a una gente que es agradecida.

  • 7:59

    Ciertamente, enviamos a Noé a su pueblo y dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. En verdad, temo para vosotros el castigo de un día impresionante.»

  • 7:60

    Los notables de su pueblo dijeron: «En verdad, te vemos en un extravío evidente.»

  • 7:61

    Él dijo: «¡Oh, pueblo mío! No estoy extraviado. Soy un Mensajero del Señor del Universo

  • 7:62

    para transmitiros los mensajes de mi Señor y aconsejaros, pues sé por mi Señor lo que vosotros no sabéis.»

  • 7:63

    «¿Acaso os sorprende que vuestro Señor os haga llegar una llamada al recuerdo por medio de un hombre de los vuestros, para amonestaros y para que seáis temerosos y así, quizás, se tenga misericordia de vosotros?»

  • 7:64

    Pero le desmintieron y Nosotros le salvamos, a él y a los que con él estaban, en el Arca y ahogamos a quienes desmentían Nuestras señales. En verdad, eran un pueblo ciego.

  • 7:65

    Y a los Aditas (enviamos) a su hermano Hud. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! ¡No tenéis más dios que Él! ¿Es que no seréis temerosos?»

  • 7:66

    Los notables de su pueblo que no eran creyentes dijeron: «Ciertamente, vemos que eres un insensato y creemos que eres un mentiroso.»

  • 7:67

    Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡No soy un insensato, sino un Mensajero del Señor del Universo!

  • 7:68

    para transmitiros los mensajes de mi Señor. Soy para vosotros un consejero leal.»

  • 7:69

    «¿Acaso os sorprende que vuestro Señor os haga llegar una llamada al recuerdo por medio de un hombre de los vuestros, para amonestaros? Recordad cuando os nombró sucesores, tras el pueblo de Noé y os dio una gran corpulencia.» «Recordad, pues, las bendiciones de Dios, para que, así, tengáis éxito.»

  • 7:70

    Ellos dijeron: «¿Has venido a nosotros para que adoremos solamente a Dios y abandonemos lo que nuestros padres adoraban? ¡Haz, entonces, que venga a nosotros el castigo que nos has prometido, si eres de los que dicen la verdad!»

  • 7:71

    Él dijo: «Ciertamente, llegará a vosotros el castigo y la ira de vuestro Señor. ¿Discutís conmigo sobre nombres con los que vosotros y vuestros antepasados les habéis denominado? Dios no les ha enviado poder alguno. ¡Esperad! ¡Yo también esperaré con vosotros!»

  • 7:72

    Entonces, por Nuestra misericordia, les salvamos, a él y a los que con él estaban, y cortamos las raíces de quienes desmentían Nuestras señales y no eran creyentes.

  • 7:73

    Y (enviamos) a los Tamudeos a su hermano Saleh. Él dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. Sin duda, ha llegado a vosotros una prueba clara de vuestro Señor. Está camella de Dios es una señal para vosotros. Permitidla que paste en la tierra de Dios y no le causéis mal alguno, pues sufriríais un castigo doloroso.»

  • 7:74

    «Y recordad cuando os nombró sucesores tras el pueblo de Ad, y os dio poder en la Tierra. Construisteis fortalezas en sus llanuras y excavasteis casas en las montañas.» «Recordad, pues, las bendiciones de Dios y no actuéis en la Tierra como corruptores.»

  • 7:75

    Los notables de su pueblo, que eran arrogantes, dijeron a los que habían tratado de debilitar, a los que entre ellos habían tenido fe: «¿Cómo sabéis que Saleh es un Mensajero de su Señor?» Ellos dijeron: «En verdad, creemos en aquello con lo que fue enviado.»

  • 7:76

    Los arrogantes dijeron: «Nosotros no creemos en absoluto en aquello en lo que vosotros habéis creído.»

  • 7:77

    Así que desjarretaron a la camella, desafiando la orden de su Señor y dijeron: «¡Eh, Saleh! ¡Ven a nosotros con el castigo que nos prometiste, si eres un profeta!»

  • 7:78

    Entonces, el terremoto les sorprendió y amanecieron muertos en sus casas.

  • 7:79

    Así que, (Saleh) se alejó de ellos, diciendo: «¡Oh, pueblo mío! ¡En verdad, yo os transmití el mensaje de mi Señor y os aconsejé buenamente, pero vosotros no queríais buenos consejeros!»

  • 7:80

    Y (recuerda a) Lot cuando dijo a su pueblo: «¿Cometeréis una indecencia que nadie en el Universo ha cometido antes?

  • 7:81

    En verdad, vais con deseo a los hombres en lugar de a las mujeres. Sois, verdaderamente, gente inmoderada.»

  • 7:82

    Y la respuesta de su pueblo no fue otra que decir: «¡Expulsadles de vuestra ciudad! ¡Son unos puritanos!»

  • 7:83

    Pero Nosotros les salvamos, a él y a su gente, excepto a su esposa, que fue de los que se quedaron atrás,

  • 7:84

    e hicimos que lloviera sobre ellos. Observa cuál fue el final de los malhechores.

  • 7:85

    Y (enviamos) a los Madianitas a su hermano Shuaib. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. Ciertamente, ha venido a vosotros una prueba clara de vuestro Señor. Dad, pues, la medida y el peso (correctos) y no estaféis a la gente en sus cosas y no corrompáis en la Tierra después de que ha sido reformada. Eso será en beneficio vuestro, si sois creyentes.»

  • 7:86

    «Y no acechéis a las gentes en cada camino para intimidarlas, ni pongáis obstáculos tratando de hacerlo complicado y tortuoso, para que la gente pueda seguir el camino de Dios si cree en Él.» «Recordad cuando erais pocos y Él aumentó vuestro número y observad cuál fue el final de los corruptores.»

  • 7:87

    «Y si un grupo de vosotros creyese en aquello con lo que he sido enviado y otro grupo no creyese, sed pacientes hasta que Dios juzgue entre nosotros, pues Él es el mejor de los jueces.»

  • 7:88

    Los notables de su pueblo, que eran arrogantes, dijeron: «Shuaib, os expulsaremos de nuestra ciudad, a ti y a los que creen contigo, si no regresáis a nuestras creencias.» (Shuaib) dijo: «¿Aunque eso nos repugne?»

  • 7:89

    «Inventaríamos una mentira sobre Dios si regresásemos a vuestras creencias después de habernos Dios salvado de ellas. No nos es posible regresar a ellas a menos que Dios, nuestro Señor, lo quiera. El conocimiento de nuestro Señor abarca todas las cosas. Hemos depositado nuestra confianza en Dios.» «¡Oh, Señor! ¡Juzga con justicia entre nosotros y nuestro pueblo! ¡Tú eres el mejor de los jueces!»

  • 7:90

    Los notables de su pueblo que no eran creyentes dijeron: «En verdad, si seguís a Shuaib seréis de los perdedores.»

  • 7:91

    Pero les sorprendió el terremoto y amanecieron muertos en sus casas.

  • 7:92

    Fue como si quienes desmintieron a Shuaib no hubiesen habitado jamás en ellas. Quienes desmintieron a Shuaib fueron los perdedores.

  • 7:93

    Así que, se alejó de ellos diciendo: «¡Oh, pueblo mío! ¡En verdad, yo os transmití los mensajes de mi Señor y os aconsejé buenamente, así pues ¿Cómo sentir pena por gente que oculta la Verdad?»

  • 7:94

    No hemos enviado a ciudad alguna un profeta sin hacer que su gente padeciese dificultades y males, para que, quizá así, fuesen humildes.

  • 7:95

    Luego transformamos el mal en bien, hasta que de nuevo se excedieron y dijeron: «También nuestros padres soportaron perjuicios y dificultades.» Entonces, les tomamos por sorpresa en su estado de inconsciencia.

  • 7:96

    Si las gentes de las ciudades hubiesen creído y sido temerosos, les habríamos otorgado las bendiciones de los cielos y la Tierra, pero negaron la Verdad y les castigamos por lo que habían cometido.

  • 7:97

    ¿Acaso las gentes de las ciudades están seguras de que no les llegará Nuestro castigo en la noche mientras duermen?

  • 7:98

    ¿O están seguros de que no les llegará Nuestro castigo de mañana, mientras están jugando?

  • 7:99

    ¿Están seguros frente a los planes de Dios? Sólo la gente perdida se siente a salvo de los planes de Dios.

  • 7:100

    ¿Acaso, a quienes heredaron la Tierra después de sus antepasados, no les sirve de guía saber que si Nosotros quisiéramos también les castigaríamos a ellos por sus pecados y sellaríamos sus corazones para que no pudiesen oír?

  • 7:101

    Estas son ciudades de las que te hemos contado algunas cosas. Sus Mensajeros les trajeron pruebas evidentes pero ellos no estuvieron dispuestos a creer en lo que antes habían considerado falso. Así es como sella Dios el corazón de los que no creen.

  • 7:102

    Y no encontramos en la mayoría de ellos lealtad a los compromisos contraídos. Lo que encontramos fue que la mayoría de ellos eran transgresores.

  • 7:103

    Tras ellos, enviamos a Moisés con Nuestras señales al Faraón y a sus cortesanos, pero no las hicieron justicia. Mira, pues, cuál fue el fin de los corruptores.

  • 7:104

    Y dijo Moisés: «¡Oh, Faraón! ¡Ciertamente, soy un Mensajero del Señor del Universo!»

  • 7:105

    «Lo correcto es que no diga sobre Dios sino la verdad. He venido a vosotros con una prueba clara de vuestro Señor. Deja, por tanto, ir conmigo a los hijos de Israel.»

  • 7:106

    Dijo (Faraón): «Si has venido con una señal ¡Muéstrala! si eres de los que dicen la verdad.»

  • 7:107

    Entonces, arrojó su vara y ésta se transformó en una serpiente verdadera.

  • 7:108

    Y descubrió su mano y ésta apareció blanca ante los que miraban.

  • 7:109

    Los principales de la gente del Faraón dijeron: «Verdaderamente, éste es un mago experto.

  • 7:110

    Lo que quieren es echaros de vuestra tierra, por tanto ¿Qué opináis?»

  • 7:111

    Dijeron: «Hazles regresar a él y a su hermano y envía a las ciudades encargados

  • 7:112

    que te traigan a todos los magos expertos.»

  • 7:113

    Y llegaron los magos ante el Faraón y dijeron: «Queremos una recompensa si somos los vencedores.»

  • 7:114

    Dijo (Faraón): «Sí. Además, seréis de los próximos a mí.»

  • 7:115

    Dijeron (los magos): «¡Oh, Moisés! ¿Lanzas tú o lanzamos nosotros?»

  • 7:116

    Dijo: «¡Lanzad!» Y, cuando lanzaron, hechizaron los ojos de la gente, asustándoles y creando una magia impresionante.

  • 7:117

    Nosotros inspiramos a Moisés: «¡Lanza tu vara!». Y ésta capturó sus falsos trucos.

  • 7:118

    La verdad prevaleció y anuló lo que ellos habían hecho.

  • 7:119

    Así fueron vencidos y quedaron humillados.

  • 7:120

    Y los magos cayeron postrados.

  • 7:121

    Dijeron: «¡Creemos en el Señor del Universo!

  • 7:122

    ¡El Señor de Moisés y de Aarón!»

  • 7:123

    Dijo Faraón: «¿Creéis en Él antes de que yo os dé mi permiso? Esto es un plan que habéis tramado en la ciudad para echar de ella a sus habitantes. ¡Vais a saber!

  • 7:124

    ¡Os cortaré las manos y los pies opuestos y luego os crucificaré a todos!»

  • 7:125

    Dijeron: «¡En verdad, regresaremos a nuestro Señor!

  • 7:126

    Solamente te vengas de nosotros por haber creído en las señales de nuestro Señor cuando llegaron a nosotros. ¡Señor nuestro! ¡Danos paciencia y haznos morir sometidos a Ti!»

  • 7:127

    Los principales de la gente del Faraón dijeron: «¿Dejarás que Moisés y su gente corrompan el país y os abandonen a ti y a tus dioses?» Dijo: «Mataremos a sus hijos y dejaremos con vida a sus mujeres, pues, ciertamente, les tenemos dominados.»

  • 7:128

    Moisés dijo a su pueblo: «¡Invocad la ayuda de Dios y sed pacientes! ¡Ciertamente, la Tierra pertenece a Dios y Él la da en herencia a quien quiere de Sus siervos! ¡El triunfo final es de los temerosos de Dios!»

  • 7:129

    Dijeron: «Fuimos perseguidos antes de que vinieses a nosotros y después de haber llegado.» Dijo: «Puede que vuestro Señor destruya a vuestros enemigos y haga que les sucedáis en la Tierra y vea cómo actuáis entonces.»

  • 7:130

    Y, ciertamente, Nosotros castigamos a la gente del Faraón con los años de sequía y escasez de frutos, para que, así, se dejasen amonestar.

  • 7:131

    Pero cuando les llegaba algo bueno decían: «Esto nos corresponde.» Y cuando les aquejaba un mal lo atribuían al mal agüero de Moisés y de los que estaban con él. ¿Acaso su suerte no dependía de Dios? Pero la mayoría de ellos no sabían

  • 7:132

    y dijeron: «Sea cual sea la señal que nos traigas para hacernos magia con ella, no te creeremos.»

  • 7:133

    Enviamos contra ellos huracanes, langostas, piojos, ranas y sangre. Señales sucesivas. Pero se llenaron de soberbia y fueron un pueblo de pecadores.

  • 7:134

    Cuando caía sobre ellos una plaga, decían: «¡Oh, Moisés! ¡Ruega por nosotros a tu Señor en virtud de la alianza que tiene contigo! ¡Si apartas de nosotros este mal creeremos en ti y dejaremos que los Hijos de Israel se vayan contigo!»

  • 7:135

    Pero cuando apartábamos de ellos el mal al cumplirse el plazo anunciado, rompían su promesa.

  • 7:136

    Nos vengamos de ellos y les ahogamos en el mar por haber desmentido Nuestras señales y no haber hecho caso de ellas.

  • 7:137

    Y dimos en herencia, al pueblo que había estado sometido, los Orientes y los Occidentes de la tierra que Nosotros habíamos bendecido. Y se cumplió la buena palabra de tu Señor a los Hijos de Israel, por haber sido pacientes y destruimos lo que Faraón y su pueblo habían construido y lo que habían erigido.

  • 7:138

    E hicimos que los Hijos de Israel cruzasen el mar y llegasen junto a una gente que rendía pleitesía a unos ídolos que poseían. Dijeron: «¡Oh, Moisés! ¡Tráenos un dios semejante a los dioses que ellos tienen!» Dijo (Moisés): «¡En verdad, sois un pueblo ignorante!

  • 7:139

    Aquello de lo que se ocupan está llamado a perecer y sus obras no les servirán de nada.»

  • 7:140

    Dijo (Moisés): «¿Voy a buscar otro dios diferente de Dios, cuando Él os ha favorecido más que a nadie en el Universo?»

  • 7:141

    Y (recordad) cuando os salvamos de la gente del Faraón que os infligía un duro castigo. Mataban a vuestros hijos varones y dejaban con vida a vuestras mujeres. Con ello os sometió vuestro Señor a una dura prueba.

  • 7:142

    Nosotros tuvimos un encuentro con Moisés durante treinta noches, que completamos con otras diez. Siendo, por tanto, de cuarenta noches la cita con su Señor. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: «Represéntame ante mi pueblo, pon orden y no sigas la senda de los corruptores.»

  • 7:143

    Y cuando Moisés vino a Nuestra cita y su Señor le hubo hablado, dijo: «¡Señor mío! ¡Muéstrate a mí para que yo pueda verte!» Dijo Él: «¡Jamás me verás! Pero mira la montaña y si ésta permanece firme en su sitio Me verás.» Y cuando su Señor se manifestó a la montaña la desmoronó y Moisés cayó desvanecido. Al volver en sí, dijo: «¡Glorificado seas! ¡Me vuelvo a Ti arrepentido y soy el primero de los creyentes!»

  • 7:144

    Él dijo: «¡Oh, Moisés! ¡Te he elegido entre toda la gente para entregarte Mi mensaje y hablar contigo! ¡Toma, pues, lo que te he dado y sé de los agradecidos!»

  • 7:145

    Y escribimos para él en las Tablas consejos y advertencias de todo y explicaciones detalladas sobre todas las cosas. «¡Tómalas, pues, con fuerza y ordena a tu pueblo que tome lo bueno que hay en ellas! Yo pronto os mostraré la morada de los transgresores.»

  • 7:146

    «Apartaré de (la fe en) Mis señales a quienes se llenan de soberbia en la Tierra sin ningún derecho y aunque vean todas las señales no creerán en ellas y aunque vean el camino de la dirección correcta no lo elegirán como su camino y si ven el camino equivocado lo adoptarán como su camino. Eso, por haber desmentido Nuestras señales y haberse desentendido de ellas.»

  • 7:147

    Aquellos que desmintieron Nuestras señales y el encuentro de la otra vida habrán invalidados sus obras. ¿Acaso recibirán otra recompensa que la que corresponde a lo que hicieron?

  • 7:148

    El pueblo de Moisés, en su ausencia, modeló con sus joyas el cuerpo de un becerro que mugía. ¿Es que no veían que no les hablaba ni les guiaba a ningún camino? Lo tomaron (como objeto de su adoración) y obraron injustamente.

  • 7:149

    Y, cuando la Verdad se les hizo evidente y vieron que se habían extraviado, dijeron: «Si nuestro Señor no tiene misericordia de nosotros y no nos perdona seremos de los perdedores.»

  • 7:150

    Y cuando Moisés regresó junto a su pueblo, enfadado y entristecido, dijo: «¡Qué mal me habéis representado en mi ausencia! ¿Queréis adelantar el juicio de vuestro Señor?» Arrojó las Tablas y cogió a su hermano de la cabeza, atrayéndole hacia sí. (Aarón) dijo: «¡Hijo de mi madre! ¡El pueblo me ha hecho de menos y casi me mata! ¡Que los enemigos, pues, no se alegren de mi desgracia y no me sitúes entre la gente opresora!»

  • 7:151

    Dijo (Moisés): «Señor, perdóname y perdona a mi hermano y haznos entrar en Tu misericordia, pues Tú eres el más misericordioso de los misericordiosos.»

  • 7:152

    En verdad, a quienes tomaron al becerro pronto les alcanzará el enfado de su Señor y sufrirán la humillación en esta vida. De esa manera recompensamos a los que inventan (mentiras).

  • 7:153

    Y aquellos que obran mal y luego se arrepienten y creen…, en verdad, tu Señor, tras ello, es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.

  • 7:154

    Y cuando a Moisés se le pasó el enfado tomó las Tablas. En sus escritos hay guía y misericordia para quienes sontemerosos de su Señor.

  • 7:155

    Y eligió Moisés a setenta hombres de su pueblo para que se encontraran con Nosotros. Y cuando les alcanzó el terremoto, dijo: «Señor, si hubieras querido, ya antes los habrías aniquilado a ellos y a mí. ¿Vas a aniquilarnos por lo que han hecho los necios de entre nosotros? Esto no es más que una prueba Tuya con la que extravías a quien Tú quieres y guías a quien Tú quieres. Tú eres nuestro amigo y protector ¡Perdónanos, pues, y ten misericordia de nosotros! ¡Tú eres el mejor de los perdonadores!»

  • 7:156

    «Y dispón para nosotros lo bueno en esta vida y en la otra. Ciertamente, nos hemos vuelto a Ti.» Dijo Él: «Inflijo Mi castigo a quien Yo quiero, pero Mi misericordia alcanza a todas las cosas y la dispondré para quienes sean temerosos y den la limosna obligatoria que purifica sus bienes y para quienes crean en Mis señales.»

  • 7:157

    Aquellos que sigan al Mensajero, el profeta iletrado al que encuentran descrito en la Torá y el Evangelio que tienen con ellos, el cual les ordena lo que está bien y les prohíbe lo que está mal y hace lícitas para ellos las cosas buenas e ilícitas para ellos las cosas malas y que les libera de las cargas que les abrumaban y de las cadenas que les oprimían. Así pues, quienes crean en él, le honren y le auxilien y sigan la luz que se hizo descender con él, serán los triunfadores.

  • 7:158

    Di: «¡Oh, gentes! Soy, en verdad, el Mensajero de Dios para todos vosotros. De Aquél a Quien pertenecen los cielos y la Tierra. No hay otro dios más que Él. Da la vida y da la muerte.» Así pues, creed en Dios y en Su Mensajero, el profeta iletrado, que cree en Dios y en Sus palabras. Seguidle para que así seáis bien guiados.

  • 7:159

    Y, de la comunidad de Moisés, hay un grupo que guía (a la gente) con la Verdad y con ella hace justicia.

  • 7:160

    Y les dividimos en doce comunidades tribales. Y cuando su pueblo le pidió agua, revelamos a Moisés: «Golpea con tu bastón la roca.» Y brotaron de ella doce fuentes. Cada uno supo de cuál debía beber. Y les dimos sombra con las nubes e hicimos descender para ellos el maná y las codornices. «¡Comed de los buenos alimentos con que os proveemos!» Y no nos oprimieron a Nosotros, sino que se oprimieron a sí mismos.

  • 7:161

    Y (recuerda) cuando se les dijo: «Estableceos en esta ciudad y comed cuanto deseéis de lo que hay en ella. Y decid: «Alivia» (la carga de nuestros pecados) y entrad por la puerta en prosternación y os perdonaremos vuestros errores e incrementaremos la recompensa de los que hagan el bien.»

  • 7:162

    Pero los opresores de entre ellos cambiaron la palabra por otra diferente de la que se les había dicho y les enviamos un mal del cielo por haber sido transgresores.

  • 7:163

    Y pregúntales por la ciudad que estaba situada junto al mar, cuando violaron el sábado, al ser el sábado cuando venía a ellos la pesca, que se veía desde la orilla, y no venir a ellos otros días. Así les pusimos a prueba por haber sido transgresores.

  • 7:164

    Y (recuerda) cuando un grupo de ellos dijo (a otro): «¿Para qué amonestar a una gente a la que Dios va a aniquilar o a castigar con un duro castigo?» Dijeron (estos otros): «Es para tener una disculpa ante vuestro Señor y porque quizás así sean temerosos de Dios.»

  • 7:165

    Y cuando olvidaron lo que se les había recordado, salvamos a quienes condenaron el mal y castigamos duramente a quienes fueron opresores, por haber transgredido.

  • 7:166

    Y cuando desafiaron lo que se les había prohibido, les dijimos: «Sed monos despreciables.»

  • 7:167

    Y (recuerda) cuando tu Señor proclamó que, sin duda, enviaría contra ellos, hasta el Día del Levantamiento, a quienes les infligiesen un terrible castigo. En verdad, tu Señor es rápido en la retribución, pero, ciertamente, es perdonador, misericordiosísimo con los creyentes.

  • 7:168

    Y les separamos por la Tierra en comunidades. Algunas de ellas rectas y virtuosas y otras no. Y les pusimos a prueba con cosas buenas y malas, para que así, quizás, regresasen.

  • 7:169

    Y, tras ellos vino una generación que heredó la Escritura [Sagrada] y que se aferraba a los bienes superfluos de este bajo mundo diciendo: «Pronto seremos perdonados.» y si llegaban a ellos bienes semejantes, volvían a tomarlos. ¿Acaso no se obtuvo de ellos el juramento que está en la Escritura de que no dirían sobre Dios más que la verdad y no estudiaron lo que hay en ella? La morada de la otra vida es mejor para quienes tienen temor de Dios. ¿Es que no razonáis?

  • 7:170

    Pero, en verdad, no dejaremos de recompensar a quienes corrigen lo que está mal, se aferran a la Escritura [Sagrada] y hacen la oración.

  • 7:171

    Y (recuerda) cuando colocamos la montaña sobre ellos como si fuera un toldo y pensaron que les caería encima. ¡Tomad con fuerza lo que Nosotros os hemos dado y recordad lo que hay en ella, para que así seáis temerosos de Dios!

  • 7:172

    Y (recuerda) cuando tu Señor tomó de los riñones de los hijos de Adán a su descendencia e hizo que sus almas dieran testimonio: «¿Acaso no soy Yo vuestro Señor?» Dijeron: «Sí, lo atestiguamos.» Para que no pudierais decir el Día del Levantamiento: «Ciertamente, lo ignorábamos.»

  • 7:173

    O dijeseis: “Ciertamente, nuestros antepasados adoraban desde antiguo a otros dioses junto a Dios y nosotros somos sus descendientes. ¿Vas a aniquilarnos por las equivocaciones que ellos cometieron?”

  • 7:174

    Así es como Nosotros explicamos detalladamente las señales. Quizás así ellos regresen.

  • 7:175

    Cuéntales la historia de aquel a quien Nosotros dimos nuestros signos y se despojó de ellos, entonces Satanás le siguió y fue de los que se extravían.

  • 7:176

    Y, si Nosotros hubiésemos querido, le habríamos elevado mediante ellos, pero él se inclinó a lo terrenal y siguió a sus pasiones. Su ejemplo es como el del perro, que si le atacas jadea y si no le haces caso jadea. Así son quienes desmienten Nuestras señales. Cuéntales, pues, la historia, quizás así reflexionen.

  • 7:177

    ¡Qué mal ejemplo el de quienes desmienten la verdad de Nuestras señales y oprimen a sus propias almas!

  • 7:178

    A quien Dios guía está bien guiado y a quienes Él extravía, esos son los perdedores.

  • 7:179

    Ciertamente, hemos creado para el Infierno a muchos genios y humanos. Tienen corazones con los que no reflexionan y ojos con los que no ven y oídos con los que no oyen. Son como el ganado o más perdidos aun. Esos son los que están desatentos.

  • 7:180

    A Dios pertenecen los nombres mejores, así pues, invócale con ellos y apártate de quienes hacen mal uso de Sus nombres. Pronto les retribuiremos por lo que han hecho.

  • 7:181

    Y, entre quienes Nosotros hemos creado, hay una comunidad que guía (a la gente) con la Verdad y con ella hace justicia.

  • 7:182

    Y a quienes desmientan Nuestras señales les llevaremos gradualmente (a la perdición) sin que sepan cómo.

  • 7:183

    Y les concederemos un plazo determinado. En verdad, Mi plan es sólido.

  • 7:184

    ¿Es que no reflexionan? Su compañero no está poseído, no es más que alguien que amonesta claramente.

  • 7:185

    ¿Acaso no contemplan el orden de los cielos y la Tierra y todo lo que Dios ha creado y que quizás su plazo esté cercano? ¿En qué otras palabras van a creer después de estas?

  • 7:186

    No hay quien guíe a aquel a quien Dios extravía y Él les deja que, en su rebeldía, vaguen ciegamente.

  • 7:187

    Te preguntan sobre la Hora, ¿Cuándo tendrá lugar? Di: «En verdad, el conocimiento de eso pertenece a mi Señor. Nadie más que Él hará que se manifieste en su momento. Pesa en los cielos y en la Tierra. No vendrá a vosotros sino por sorpresa.» Te preguntan a ti, como si tú tuvieses conocimiento de ella. Di: «En verdad, el conocimiento de ella pertenece a Dios.» Pero la mayoría de la gente no sabe.

  • 7:188

    Di: «No poseo la capacidad de beneficiarme o perjudicarme aparte de lo que Dios quiera. Si tuviera conocimiento de lo que está oculto a los sentidos incrementaría mi bien y el mal no me tocaría. Yo sólo soy un amonestador y un portador de buenas noticias para unas gentes que son creyentes.»

  • 7:189

    Él es Quien os creó a partir de una sola alma, de la que hizo a su pareja para que viviese tranquilo con ella. Cuando él la cubrió, ella quedó embarazada con un embarazo ligero durante un tiempo. Cuando éste se hizo pesado, ambos rogaron a su Señor: «Si nos das un hijo sano, seremos, ciertamente, de los agradecidos.»

  • 7:190

    Pero, cuando les concedió un hijo sano, lo atribuyeron a otras causas además de a Dios. Pero Dios está muy por encima de cuanto le asocian.

  • 7:191

    ¿Asociarán a Dios a quienes nada han creado, sino que ellos mismos han sido creados?

  • 7:192

    ¿Y que ni pueden prestarles ayuda ni ayudarse a sí mismos?

  • 7:193

    Si les invitáis a la buena guía no os seguirán. Da igual que les invitéis o que os quedéis callados.

  • 7:194

    En verdad, aquellos a quienes invocáis en lugar de Dios son siervos, como vosotros. Invocadlos y esperad a que os respondan, si es que sois sinceros.

  • 7:195

    ¿Acaso poseen pies con los que caminar o manos con las que aferrar u ojos con los que ver u oídos con los que oír? Di: «Invocad a los dioses que adoráis como si fueran Dios y trazad vuestros planes contra mí sin hacerme esperar más.»

  • 7:196

    «En verdad, mi protector es Dios, que hizo descender la Escritura y que protege a quienes son justos.

  • 7:197

    Y aquellos a quienes invocáis aparte de Él no pueden ayudaros ni ayudarse a ellos mismos.»

  • 7:198

    Y si les invitáis a la guía no escuchan. Y les ves que te miran, pero no ven.

  • 7:199

    ¡Sé indulgente, ordena el bien y apártate de los ignorantes!

  • 7:200

    Y cuando llegue a ti el susurro de Satanás, refúgiate en Dios, pues, ciertamente, Él todo lo oye, todo lo sabe.

  • 7:201

    Quienes son temerosos de Dios, cuando les roza el susurro de un demonio, recuerdan a Dios y, entonces, ven claro.

  • 7:202

    Pero sus hermanos les hacen permanecer en el error, sin escatimarles perjuicios.

  • 7:203

    Y, cuando no vienes a ellos con una señal, dicen: «¿Por qué no has reunido alguna?» Di: «En verdad, solamente sigo lo que me es revelado procedente de mi Señor.» Esto son visiones claras que proceden de vuestro Señor, guía y misericordia para gentes creyentes.

  • 7:204

    Y, cuando el Corán sea recitado, escuchadlo y callad. Quizá así obtengáis la misericordia divina.

  • 7:205

    Y recuerda a tu Señor en tu corazón con humildad y respeto, y sin levantar la voz, mañana y tarde, y no seas de los que están desatentos,

  • 7:206

    pues, en verdad, quienes están cerca de tu Señor no se vuelven orgullosos por el hecho de adorarle y Le glorifican y se prosternan ante Él.

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